Las diez ciudades admitidas revisarán su hoja de ruta, con especial presión sobre A Coruña y su proyecto aún sin definir
El contacto formal entre la FIFA, la RFEF y las sedes españolas del Mundial 2030 se retoma esta semana con una reunión telemática que vuelve a poner el foco sobre el avance real de cada candidatura. Tras meses centrados en la organización del Mundial 2026, el máximo organismo del fútbol internacional reactiva ahora la supervisión del torneo de 2030 para comprobar compromisos, plazos y financiación. Las diez ciudades admitidas, entre ellas A Coruña, deberán actualizar su situación ante una FIFA que quiere claridad y pasos firmes en todas las propuestas.
Riazor, bajo la lupa: sin proyecto licitado, sin financiación cerrada y con dudas sobre el aforo final
La candidatura de A Coruña llega a esta reunión con más interrogantes que certezas. El plan enviado a FIFA contempla un Riazor ampliado hasta más de 48.000 asientos, gracias a un tercer anillo que elevaría su capacidad por encima del uso habitual del Dépor. Sin embargo, el Concello ha intentado rebajar ese aforo hasta los 42.000 espectadores, en línea con el actual Anoeta, para evitar una reforma desproporcionada.
La clave, como en casi todas las sedes, está en la financiación. El Ayuntamiento planteó un modelo de reparto 70% público y 30% privado, asegurando contar con un inversor externo cuya identidad no ha revelado. Aunque Xunta, Concello y Diputación han mostrado disposición a colaborar, no existe consenso sobre cuánto puede aportar cada institución. Además, los plazos iniciales situaban el inicio de las obras ya en marcha, pero no se ha licitado ninguna actuación, lo que coloca a Riazor en una situación de riesgo frente a otras sedes más avanzadas.

Un aviso para todas las sedes: revisión de compromisos antes de que la FIFA vuelva a concentrarse en 2026
La cita telemática servirá como señal de advertencia para todas las ciudades implicadas, desde estadios listos para un Mundial como Santiago Bernabéu, Metropolitano o Camp Nou, hasta proyectos en plena construcción como la Nueva Romareda. Sedes descartadas en la criba anterior como Mestalla, Balaídos o Villamarín no participarán en esta fase.
Mientras tanto, una delegación de la RFEF viajará la próxima semana a Washington para el sorteo del Mundial 2026, donde también se mantendrán conversaciones relacionadas con 2030, aunque sin presencia de las ciudades candidatas. En este contexto, la reunión del miércoles funciona como un examen preliminar en el que todas las sedes deberán demostrar que avanzan al ritmo que exige FIFA para no comprometer su continuidad en el proyecto.



