Sudamérica presiona por un torneo conmemorativo para celebrar el centenario de la primera Copa del Mundo
La FIFA debatió este martes la posibilidad de ampliar el Mundial masculino de 2030 a 64 selecciones, tras recibir una propuesta formal de un grupo de líderes sudamericanos. La delegación estuvo compuesta por los presidentes de Paraguay y Uruguay, dirigentes de la CONMEBOL y el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El encuentro tuvo lugar en la sede neoyorquina de la FIFA, situada en la Trump Tower. Allí, el presidente Gianni Infantino y el secretario general Mattias Grafstrom recibieron al presidente paraguayo Santiago Peña, al uruguayo Yamandú Orsi, al máximo responsable de CONMEBOL y vicepresidente de la FIFA, Alejandro Domínguez, y a los dirigentes Robert Harrison (Paraguay), Ignacio Alonso (Uruguay) y Claudio “Chiqui” Tapia (Argentina).
El origen de la propuesta y la idea de un torneo excepcional por el centenario
El plan de un Mundial con 64 equipos fue presentado por primera vez en marzo por Ignacio Alonso, presidente de la federación uruguaya, durante una reunión del Consejo de la FIFA. Aunque sorprendió a muchos de los presentes, el organismo rector del fútbol mundial aseguró que está obligado a analizar cualquier propuesta elevada a su Consejo.
En abril, Domínguez llevó la idea al congreso de la CONMEBOL, defendiendo que la edición de 2030 debía ser especial al cumplirse 100 años del primer Mundial disputado en Uruguay en 1930. Planteó que la ampliación tendría carácter excepcional, como un homenaje histórico.

Infantino se abre a un enfoque único para el Mundial del centenario
Durante el Congreso de la FIFA celebrado en mayo en Paraguay, Domínguez insistió en dar un trato único a la cita de 2030: “Debemos reflexionar para hacer algo que el mundo espera, que la comunidad del fútbol merece. El fútbol nos enseña a jugar en equipo”.
Infantino respaldó esa visión: “Quiero subrayar las palabras de Alejandro. Nos pidió pensar en cómo celebrar de verdad este centenario como merece. Toda idea es bienvenida”.
La presión de Sudamérica gana fuerza, mientras avanzan las conversaciones en Nueva York y se prevén nuevas reuniones esta misma semana.




