“Libera tu asiento” así funciona el nuevo sistema de ticketing del Espanyol para llenar el RCDE Stadium

Una herramienta para que no queden butacas vacías y el socio recupere parte de su abono

El RCD Espanyol ha estrenado esta temporada una fórmula que combina fidelidad y eficiencia: la opción “Libera tu asiento al Club”. El objetivo es claro: evitar gradas semivacías en el RCDE Stadium y, al mismo tiempo, recompensar a los abonados que no puedan acudir a un partido. La idea es sencilla pero potente: si no vas, tu butaca puede ser ocupada por otro aficionado, y tú recuperas parte de lo que pagaste por tu abono.

El procedimiento es ágil. Desde el Área de Socio, el abonado selecciona la pestaña “Liberar asiento”. En ese momento, su carnet queda invalidado para entrar al estadio y el club pone la localidad a la venta. Existe un plazo de 24 horas para cancelar la cesión si aún no se ha vendido; pasado ese tiempo, la entrada sigue en el mercado hasta el inicio del encuentro.

Cómo se reparte el ingreso

El sistema establece un reparto económico transparente: 40% para el socio y 60% para el club. El importe aparece en el apartado “Saldo acumulado” dentro del Área de Socio, 72 horas después del partido, y podrá descontarse en la renovación del abono de la próxima temporada, con un límite del 50% del precio total. Así, el abonado convierte una ausencia en una inversión parcial.

No obstante, hay excepciones: no pueden liberarse localidades de la Grada de Animación, las zonas VIP ni las áreas PMR (personas con movilidad reducida). Además, liberar el asiento no contará como asistencia oficial al encuentro.

Un estadio más vivo, una afición más implicada

El Espanyol busca con esta medida reforzar la atmósfera en su estadio y premiar a quienes colaboran con la iniciativa. En un club donde la fidelidad del abonado es piedra angular, “Libera tu asiento” se convierte en un puente entre la logística y la emoción: el socio que no puede ir deja su lugar a otro perico, y el estadio gana en ambiente.

El resultado esperado es un RCDE Stadium más lleno y vibrante, un lugar donde cada partido se viva con menos cemento visible y más aliento blanquiazul. Porque en el fútbol, una butaca vacía no es solo un hueco: es un grito que no se escucha.