El consejero delegado del Villarreal enfrenta críticas tras comparar ingresos en EE.UU. con el apoyo local
Las palabras de Fernando Roig Negueroles, consejero delegado del Villarreal CF, han desatado una tormenta entre la afición grogueta. Después de que una de las peñas firmara un manifiesto en contra de disputar partidos oficiales en Miami, el dirigente respondió con un mensaje que ha generado malestar:
“Entre todos los de esta peña aportan 23.000 euros al club, mientras que con las escuelas y campus facturamos alrededor de 1,8 millones de euros en Estados Unidos. Si no hay fútbol en Miami, a lo mejor no habrá fútbol en Villarreal en unos años”.
Una declaración que, lejos de calmar las aguas, ha abierto un debate sobre la identidad del club y la relación entre negocio y sentimiento.
Estados Unidos como mercado estratégico para el Villarreal
El argumento de Roig Negueroles se sustenta en la importancia que tiene para el club el mercado estadounidense. El Villarreal ha invertido en academias y campus en distintas ciudades de EE.UU., consolidando allí una fuente de ingresos que, según sus cifras, multiplica por más de 70 la aportación económica de una peña local.
El dirigente subraya que este tipo de proyectos son claves para la supervivencia de un club que, pese a su presencia en competiciones europeas y su título en la Europa League, no cuenta con el músculo financiero de gigantes como el Real Madrid o el FC Barcelona. La posibilidad de disputar partidos oficiales en Miami se enmarca dentro de esta estrategia de internacionalización que busca asegurar estabilidad económica a medio y largo plazo.
Malestar entre la afición local
El mensaje no cayó bien entre buena parte de los seguidores amarillos, que interpretan las palabras como una falta de respeto al aficionado de Vila-real, el que llena cada fin de semana el Estadio de la Cerámica. “Si los de USA están dispuestos a pagar más por los abonos que los de Vila-real, pues se mueve al club al otro lado del océano y todos contentos, ¿no?”, se preguntaban irónicamente algunos hinchas en redes sociales. Para ellos, el club no debería medir únicamente en términos económicos la relación con su afición, sino también en identidad, tradición y arraigo local.

El debate sobre el fútbol globalizado
El caso del Villarreal se suma a un debate más amplio sobre el rumbo del fútbol moderno. La Liga ya ha explorado en varias ocasiones la posibilidad de llevar partidos oficiales a Estados Unidos, aunque siempre con polémica y con la oposición de muchos aficionados.
Para los críticos, la visión del “clan Mercadona”, como algunos llaman a la familia Roig, convierte el fútbol en un negocio en el que prima el dinero por encima de la pasión. “Si tiene que haber fútbol en Miami para que haya fútbol en Villarreal es que algo no funciona”, apuntaban voces críticas, recordando que la mayoría de ciudades mantienen a sus clubes sin depender del mercado estadounidense. La discusión, lejos de cerrarse, ha puesto en evidencia la tensión entre globalización e identidad en el fútbol español.



