Secretario de Estado Uribes plantea reformar la venta centralizada del fútbol para incluir gobernanza, fútbol femenino y el horizonte del Mundial 2030

El Gobierno prepara cambios en el modelo audiovisual de LaLiga una década después del RDL 5/2015, abriendo la puerta a más control y a la inclusión del fútbol femenino

Diez años después, el debate vuelve al centro del campo. El secretario de Estado para el Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, aprovechó su comparecencia en el Senado para reconocer que el Real Decreto Ley que regula la venta centralizada de los derechos televisivos necesita una actualización. Lo dijo sin rodeos, con ese tono de quien ha revisado el calendario y entiende que el fútbol de hoy es otro muy distinto al de 2015.
Uribes defendió que el decreto fue un acierto en su momento, una solución que sacó a muchos clubes de problemas financieros y que puso orden en un mercado fragmentado y poco transparente. La venta conjunta permitió valorar mejor el producto, redistribuir ingresos y estabilizar a varias entidades que entonces lidiaban con deudas severas. Pero ahora, explicó, la realidad del fútbol español reclama otra vuelta de tuerca.

Las nuevas necesidades del sector son tan evidentes como su crecimiento. El fútbol femenino, ausente en el texto original, exige un encaje propio. La Liga F ha crecido en profesionalización, visibilidad y estructura, y su exclusión del modelo audiovisual ha quedado desfasada. A eso se suma el horizonte del Mundial 2030, un evento que obligará a repensar la gobernanza, la coordinación institucional y el peso de las competiciones nacionales dentro del ecosistema mediático global.

Transparencia, controles previos y un órgano colegiado: así quiere el Gobierno actualizar la gestión audiovisual del fútbol español

Uribes detalló que la reforma apunta a mejorar la gobernanza del sistema y reforzar los mecanismos de control. Más claridad en cómo se toman decisiones, más participación institucional y más garantías antes de autorizar la comercialización de los derechos.
El objetivo es evitar lagunas, asegurar la supervisión pública y adaptar el modelo a un entorno donde los ingresos audiovisuales son claves para la supervivencia de muchos clubes. El secretario de Estado propuso crear un órgano colegiado en el que varias instituciones tengan voz en el proceso, una fórmula que busca equilibrio y corresponsabilidad.

El nuevo marco quiere integrar a todo el ecosistema: clubes, instituciones y competiciones emergentes

La reforma no solo va de actualizar un texto legal. Va de reconocer que el fútbol femenino ya no es un apéndice; es una competición profesional que debe entrar en el reparto y en el marco de protección. Va también de anticipar el impacto mediático del Mundial 2030, un reto que exige coordinación estable y reglas claras.

Uribes puso el foco en la necesidad de acompañar la evolución del deporte con un decreto que refleje su diversidad actual. Una década es una eternidad en un mercado audiovisual que cambia cada temporada. La intención es que el nuevo marco no llegue tarde.

El Congreso y el Senado deberán aprobar el nuevo texto, mientras los clubes esperan un reparto más claro y un sistema actualizado a la realidad competitiva actual

La modificación del decreto requerirá aprobación parlamentaria, por lo que se abre un proceso político y técnico que marcará la agenda del deporte español en los próximos meses.
La mayoría de clubes recibe el anuncio con mezcla de prudencia y expectación. Los ingresos televisivos son su principal soporte económico y cualquier reforma del modelo afectará a presupuestos, planificación y estabilidad financiera.

El reto, como en cualquier proyecto de país, será equilibrar intereses: proteger a los grandes sin descuidar a los pequeños, incluir a nuevos actores y dar un paso adelante en transparencia. La sensación es que el fútbol español se prepara para una reforma inevitable.