El Olympique de Lyon encabeza los números rojos con un déficit histórico de 208 millones de euros según los datos de la DNCG
La salud financiera del fútbol profesional en Francia atraviesa un momento de máxima exigencia tras la publicación de las cuentas oficiales de la temporada 2024/2025 por parte de la Dirección Nacional de Control de Gestión (DNCG). El informe revela un escenario preocupante para cinco instituciones históricas de la Ligue 1, que han cerrado el ejercicio con un saldo negativo conjunto que supera los 447 millones de euros. Esta transición hacia modelos económicos deficitarios pone bajo vigilancia la sostenibilidad de proyectos deportivos de gran jerarquía en el panorama europeo.
El Olympique de Lyon (OL) se sitúa en el epicentro de esta crisis, registrando unas pérdidas récord de 208,568 M€. Pese a contar con ingresos significativos por derechos audiovisuales y patrocinios, su estructura de gastos —especialmente en remuneración de personal y amortizaciones— ha provocado un resultado neto profundamente negativo. En una situación similar, aunque con cifras algo menores, se encuentra el Olympique de Marsella (OM), cuyo déficit asciende a 104,788 M€, evidenciando las dificultades de los gigantes franceses para equilibrar sus presupuestos sin depender exclusivamente de las ventas de jugadores.
Radiografía del déficit: Del Estrasburgo al Stade Rennais
La amplitud del problema financiero no se limita a los clubes con mayores presupuestos, sino que afecta a diversos perfiles de gestión dentro del campeonato galo en este 2026:
El impacto estructural en el RC Estrasburgo
El RC Estrasburgo Alsacia (RCSA) ha cerrado el ejercicio con una pérdida neta de 78,305 M€. En sus cuentas individuales se observa que los gastos totales fuera de mutaciones (142,010 K€) superan con creces sus productos totales (38,761 K€), lo que obliga a la entidad a buscar una receta de ajuste inmediata para evitar sanciones administrativas por parte de la liga.
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Equilibrios precarios en Saint-Étienne y Rennes
Por su parte, el AS Saint-Étienne (ASSE) y el Stade Rennais FC presentan balances menos voluminosos pero igualmente negativos. Los «Verts» registraron un déficit de 29,061 M€, mientras que el club bretón cerró con pérdidas de 26,997 M€. Ambas instituciones se ven obligadas a operar bajo una vigilancia extrema de sus costes operativos para recuperar la estabilidad en las próximas temporadas.




