El coste real del fichaje bajo la fiscalidad vizcaína
El retorno de Aymeric Laporte a San Mamés no solo refuerza la defensa rojiblanca, sino que también supone un desafío económico de gran magnitud. El Athletic ha desembolsado 9,3 millones de euros en concepto de traspaso y ha firmado un contrato de tres temporadas con el central, con un salario neto de tres millones de euros por campaña.
Sin embargo, el marco fiscal de Bizkaia obliga a elevar la inversión. Con un tipo impositivo que alcanza hasta el 49% en los tramos más altos del IRPF, el club debe destinar aproximadamente 5,9 millones de euros brutos al año para garantizar que el jugador perciba su salario neto pactado.
Una operación cercana a los 27 millones de euros
La suma de traspaso y salarios brutos proyecta un gasto de alrededor de 27 millones de euros hasta 2028. De ellos, 17,7 corresponden al coste salarial y el resto al pago al Al Nassr. Esta diferencia entre cifras netas y brutas refleja cómo la fiscalidad vizcaína impacta en la competitividad financiera del Athletic respecto a otros clubes europeos con marcos tributarios más laxos.
Una apuesta deportiva y emocional
Más allá de los números, el club de Ibaigane se asegura la vuelta de un futbolista de prestigio internacional, formado en Lezama y con una trayectoria consolidada en la élite. Laporte, que ya disputó 222 partidos en su primera etapa como león, se incorpora para liderar la zaga junto a Vivian, Yeray y Paredes, justo en el curso en que el Athletic regresa a la Champions League.

El equilibrio entre ambición y sostenibilidad
La apuesta por Laporte demuestra la voluntad del Athletic de competir en Europa con garantías defensivas, aunque supone tensionar las cuentas de la entidad. El desafío será equilibrar la emoción de recuperar a un referente de la cantera con la necesidad de mantener la sostenibilidad financiera en un mercado cada vez más exigente.




