El expresidente azulgrana comparecerá el 24 de octubre en Barcelona
El Juzgado de Instrucción número 16 de Barcelona ha citado en calidad de investigado al expresidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, tras la denuncia presentada por el actual mandatario, Joan Laporta. Según adelantó El Mundo y confirmó la Cadena SER, la comparecencia tendrá lugar el próximo 24 de octubre y se centra en el pago de comisiones millonarias en fichajes como los de Antoine Griezmann y Malcom, además de otras operaciones que se consideran irregulares. Junto a Bartomeu, también declarará Óscar Grau, exdirector general del club, mientras que el abogado José Ángel González Franco lo hará el 4 de diciembre.
La denuncia de Laporta y el informe forensic
Laporta sostiene que la gestión de Bartomeu provocó un perjuicio de hasta 30 millones de euros para el Barça, basándose en un informe forensic elaborado por la agencia de detectives Kroll y remitido a la Fiscalía. Entre los delitos que se atribuyen a la junta de Bartomeu figuran administración desleal, apropiación indebida y falsedad contable. El actual presidente denunció un patrón de actuación diseñado para “evitar los controles económicos internos y estatutarios”, con el pago de comisiones desproporcionadas y el uso de empresas creadas ad hoc para facturar al club.
El caso Malcom y otras operaciones bajo sospecha
Uno de los ejemplos señalados en la denuncia es el fichaje de Malcom. El Barça habría abonado una comisión de 10 millones de euros mediante un contrato “firmado mucho después de que se cerrara el fichaje”. A esto se suman los pagos al abogado González Franco, quien, según la investigación, cobró 1,7 millones por cerrar el acuerdo de conformidad del club en el ‘caso Neymar’. Además, se le vincula con el cobro de comisiones en la operación Griezmann y con la percepción de cuantiosos honorarios en diferentes transacciones.

El “tanteo” con el Atlético de Madrid
Otro punto clave en la denuncia hace referencia al pago de 15 millones de euros al Atlético de Madrid. Según Laporta, esta cantidad se habría abonado mediante una “simulación de tanteo de jugadores” para evitar que el club rojiblanco llevara a los tribunales pruebas de que el Barça había negociado con Griezmann mientras el delantero aún tenía contrato en vigor. Para el actual presidente azulgrana, este tipo de maniobras constituyen un modus operandi recurrente que dañó gravemente la economía de la entidad.




