Canales termina contrato en México y su regreso al Racing gana fuerza con el ascenso en juego

Todo pasa por el ascenso

Sergio Canales acaba contrato en México este verano y su nombre ha vuelto a sonar en Santander. El mediapunta cántabro ve con buenos ojos liderar el proyecto del Racing de Santander en Primera División, y la directiva ya trabaja en las fórmulas financieras para que la operación encaje en los límites de LaLiga. El condicionante es claro: si el Racing no asciende, el fichaje no es viable por presupuesto.

La vuelta de un canterano de su talla tendría un impacto inmediato, dentro y fuera del campo. Su experiencia en LaLiga y su lectura del juego lo convierten en un perfil diferencial para un equipo recién ascendido que necesitaría asentarse rápido en la categoría. En el El Sardinero llevan años esperando ver de nuevo a su jugador más ilustre con la camiseta verdiblanca.

Experiencia a coste controlado, con matices

La operación tiene lógica deportiva y emocional, pero también tiene sus cautelas. La edad de Canales y su historial de lesiones obligan a gestionar las expectativas con prudencia. Diversas informaciones apuntan a que el club estudia estructuras salariales que no comprometan la estabilidad económica del proyecto, algo que en un club recién ascendido no es un detalle menor.

Lo que no está en duda es el impacto que generaría su regreso. El factor emocional con la afición, unido al nivel técnico que aún atesora como interior con llegada y organizador del juego desde la mediapunta, hacen de Canales una apuesta con más argumentos que riesgos para el Racing.