El exentrenador del Barcelona y Las Palmas describe un mercado de menores donde los agentes retribuyen a las familias para captar talentos desde la adolescencia, haciendo imposible la fidelización en clubes como el Sporting de Gijón
Quique Setién ha descrito con precisión uno de los problemas estructurales más graves del fútbol de cantera en España: la captación agresiva de jugadores menores de edad por parte de agentes que ofrecen dinero a las familias antes de que el jugador haya cumplido los 15 años. La referencia directa es el Real Sporting de Gijón y su academia de Mareo, pero el fenómeno afecta a todos los clubes que no tienen el poder económico de los grandes para retener su talento.
El mercado de los 14 años: 25 agentes por un jugador
«Sale un chaval bueno del Sporting en Mareo a los 14 años y ya tiene 25 agentes que le están ofreciendo más dinero en otros clubs, que le dan al padre un sueldo. Es imposible mantenerlos», afirma Setién en una entrevista con el periodista Senen Morán. La descripción es elocuente: en el momento en que un jugador demuestra potencial en una academia, el mercado de intermediarios se activa de forma inmediata y a una escala que un club como el Sporting no puede competir económicamente.
El mecanismo es conocido pero raramente se describe con esta crudeza desde dentro. Los agentes no solo ofrecen mejores condiciones al jugador, sino que retribuyen directamente a la familia, con salarios para los padres como parte del acuerdo de representación. Para una familia sin recursos económicos, rechazar esa oferta implica un sacrificio económico real que muchas no están en condiciones de asumir.
El contraste con el modelo que Setién conoció
El exentrenador lo contextualiza con su propia experiencia en el Racing de Cantabria. «El Racing llegó a jugar con 10 jugadores de Cantabria en el campo y unos 17 en la plantilla de Primera División», recuerda. Ese modelo, donde un club regional podía nutrir su primer equipo con talento formado localmente, es hoy inviable en los mismos términos. La diferencia no es metodológica sino económica: la proliferación de agentes especializados en menores y la capacidad de los clubes grandes de ofrecer contratos de formación con compensaciones familiares ha vaciado las canteras de los clubes medianos.
Lee también
El modelo pedagógico que Setién defiende
Más allá del diagnóstico del problema, Setién describe el modelo formativo que él mismo intentó implantar en el Racing: «Me daba igual el resultado, quería que los chavales mejorasen para el año siguiente. Si un lateral derecho era malo en defensa, mejorar eso. Los centrales debían jugar a 40 metros de la portería, ponerles en situaciones de presión alta para cuando lleguen al fútbol profesional. Sin prisa y con buenos entrenadores en la base.»
Es un modelo de desarrollo a largo plazo que prioriza la formación individual sobre el resultado inmediato, y que choca frontalmente con la lógica del mercado de agentes, que necesita jugadores transferibles en el menor tiempo posible para generar comisiones.
El impacto financiero para el Sporting
Para el Real Sporting de Gijón, perder talento formado en Mareo antes de que ese talento pueda generar ingresos por traspaso tiene un coste económico directo. Los clubes formadores tienen derecho a una compensación cuando un jugador menor de edad es transferido a otro club, regulada por la normativa de la FIFA y de la RFEF, pero esa compensación no siempre cubre la inversión real realizada en la formación del jugador.
Un club que invierte en infraestructura de cantera, entrenadores y desarrollo durante años y ve cómo sus mejores talentos salen con 14 o 15 años captados por agentes está subvencionando indirectamente a los clubes compradores y a los intermediarios que se llevan la comisión. Es una dinámica que erosiona la viabilidad económica del modelo de cantera en los clubes de presupuesto medio y que ninguna normativa ha logrado corregir de forma efectiva hasta ahora.




