El jugador del Athletic asume el castigo y admite un “error humano” su salario anual es de 2,4 millones de euros
Yeray Álvarez, central del Athletic Club, ha roto su silencio tras confirmarse la sanción de diez meses que la UEFA le impuso por dar positivo en un control antidopaje después del partido de Europa League frente al Manchester United. En una comparecencia junto a Ernesto Valverde, el jugador explicó con detalle las circunstancias que le llevaron a consumir por error un tratamiento distinto al suyo, reconociendo que se trató de una equivocación humana.
El futbolista recordó que desde 2016, cuando superó un proceso oncológico, ha seguido un tratamiento específico para evitar la caída del cabello. Sin embargo, en la semana previa al encuentro europeo tomó la medicación de su pareja al quedarse sin sus propias pastillas, sin saber que contenían una sustancia prohibida. “Fue fruto del estrés, pensé que era lo mismo que yo llevaba años tomando”, relató.
Perdón a la afición y decisión económica inédita
Yeray quiso trasladar un mensaje claro a sus compañeros y a la afición: “Aunque lo esté viviendo yo, sé que también os implica y compromete al resto. Es un error humano y estoy tranquilo. Creo que todo tiene credibilidad y la UEFA nos la ha dado”.
Lo más llamativo de su intervención fue el anuncio de que no percibirá ingresos durante la sanción:
“Le he dicho al club que, en este tiempo que esté sin competir, mi salario no va a existir”. Con esta renuncia, el baracaldés muestra un gesto de responsabilidad y coherencia en un momento delicado para su carrera.

Mirada al futuro tras la sanción
El defensa rojiblanco aceptó la sanción como justa y asumió que no podrá competir hasta el 2 de abril de 2026, ni entrenar con sus compañeros hasta febrero del mismo año. “Me da rabia, pero ha pasado y hay que asumir las consecuencias. Las normas están para cumplirlas. Hay que mirar hacia delante”, señaló.




