Una demanda social sin precedentes en Bilbao
El presidente del Athletic Club, Jon Uriarte, deslizó durante el duelo de Champions ante el Arsenal (51.059 asistentes) la posibilidad de ampliar San Mamés hasta los 65.000 asientos. El actual aforo de 53.331 localidades se queda corto ante la lista de espera de más de 7.000 athleticzales que buscan un abono. “El club está buscando huecos hasta debajo de los asientos”, ironizó Uriarte, experto en ticketing, para subrayar la necesidad real de un estadio mayor.
Un impulso económico para competir en la élite
El plan supondría una ampliación de 12.000 butacas: 7.000 cubrirían la lista de espera y 5.000 se destinarían a venta general. Según las estimaciones, este aumento incrementaría en un 25% los ingresos por asistencia, situando al club en torno a los 200 millones de euros de presupuesto anual. Ese salto colocaría al Athletic en una posición privilegiada dentro de LaLiga, con la capacidad de afrontar cada temporada el fichaje de futbolistas vascos de primer nivel sin desequilibrar su economía.

Inversión, calendario y visión estratégica
Uriarte advirtió de que el proyecto exigiría una “inversión muy fuerte” y evitó concretar plazos. Su mandato concluye el 24 de junio y no ha desvelado si optará a la reelección, pero sus palabras revelan una visión estratégica que trasciende a la coyuntura actual. “En Bilbao siempre ha habido lista de espera para ser socios. Casi todos los partidos tenemos asistencia récord y entradas agotadas. Ya veremos si en algún momento acometemos una obra mayor”, declaró.
La ampliación de San Mamés representaría un hito social y deportivo: un estadio de mayor capacidad, preparado para responder a la afición rojiblanca, consolidar ingresos y fortalecer la competitividad del Athletic en el fútbol europeo.




