La primera estructura visible del Ibercaja Romareda empieza a tomar forma
Las obras del futuro estadio del Real Zaragoza siguen progresando según el calendario previsto. La zona sur, que fue la primera en ser demolida, es también la primera en mostrar avances significativos: ya se levantan los pilares y vigas de la parte superior, mientras en la base se ha completado la cimentación. El club y las instituciones confían en que el recinto esté terminado para el verano de 2027, a tiempo de convertirse en una de las sedes del Mundial 2030.
El proceso de demolición y reconstrucción se mantiene dentro de los plazos
Durante la pasada temporada, el conjunto aragonés jugó con parte de su estadio inhabilitado, ya que se procedió al derribo completo de la grada sur. Este verano se culminó el desmontaje total del viejo estadio, incluida la retirada de los emblemáticos focos. Ahora, mientras continúan los trabajos de limpieza de escombros en la zona de preferencia, se prepara la cimentación de la grada este, que será la siguiente en levantarse aunque con un ritmo más pausado que la sur.

Dos temporadas en el estadio provisional antes de estrenar la nueva Romareda
Hasta que concluyan las obras, el Real Zaragoza disputará sus partidos como local en el Ibercaja Estadio, la instalación modular levantada en los terrenos de la Expo. Allí jugará las próximas dos campañas antes de mudarse a un recinto moderno, con mayor capacidad y servicios de primer nivel, que marcará un antes y un después para el club y la ciudad.




