Del Nido Benavente recupera el voto y reaviva la lucha de poder en el Sevilla FC

Un fallo que cambia el tablero en Nervión

El pulso por el control del Sevilla FC suma un nuevo episodio tras la decisión del Juzgado de lo Mercantil Nº3 de Sevilla, que ha devuelto a José María del Nido Benavente el derecho a votar en las próximas Juntas de Accionistas. El fallo judicial cuestiona la validez del pacto de 2019 que limitaba su participación y lo apartaba de la vida institucional del club. Aunque su paquete de acciones ya no le garantiza el mando, sí lo coloca de nuevo en el centro de la escena para presionar a la actual directiva y preparar una ofensiva de mayor calado.

Una rivalidad que nunca se cerró

La fractura comenzó en 2013, cuando Del Nido Benavente dejó el sillón presidencial en manos de José Castro como parte de un acuerdo que, con el paso del tiempo, quiso romper. La negativa del club a reconocerle voto en distintas asambleas derivó en una cadena de pleitos que hoy lo devuelven a la arena accionarial. El expresidente, convencido de que sigue siendo una figura imprescindible en Nervión, ha usado los tribunales como trampolín para recuperar influencia y marcar el paso a sus rivales internos.

Tensión en una directiva sin consenso

El fallo judicial llega en un momento delicado, con el club inmerso en un proceso de reestructuración financiera y deportiva. La directiva, dividida en facciones, deberá lidiar ahora con la presencia activa de un actor incómodo que busca erosionar la autoridad del actual presidente.

Del Nido Carrasco se blinda en el cargo

El dirigente sevillista ha reaccionado defendiendo la estabilidad institucional y recordando que su mandato de seis años cuenta con respaldo mayoritario. Ha descartado una posible venta de acciones y subrayado que el club ha reducido su deuda a 66 millones de euros. Su mensaje es claro: no habrá renuncia, pese a la presión que supone el regreso de su propio padre al escenario político.

Una batalla abierta con repercusión deportiva

Más allá de los despachos, el pulso por el poder amenaza con trasladarse al césped. Las disputas internas condicionan el futuro inmediato de un club que necesita estabilidad para competir al máximo nivel. Con las espadas en alto, el Sevilla FC encara una etapa en la que cada Junta de Accionistas puede convertirse en un capítulo decisivo de una guerra que parece lejos de su final.