Clubes globales vs clubes regionales

La globalización iniciada a finales del siglo pasado, de la que el mundo del fútbol no ha sido ajeno, ha ído configurando dos tipologías de clubes: los globales y los regionales.

Los primeros compiten por captar seguidores en todo el mundo, tienen una dimensión mundial y son los que más ingresan en concepto de merchandising, sponsors, derechos de televisión, giras en países emergentes, etc. Las cuatro grandes marcas futbolísticas globales de hoy en día son: Manchester United, Real Madrid, FC Barcelona y Bayern de Munich; y en menor medida los dos principales clubes ingleses controlados por magnates (el Chelsea y el Manchester City), el Arsenal, el Liverpool, los tres grandes clubes italianos (Juventus, Milan e Inter de Milán) y el emergente PSG. Son los clubes que se reparten los principales campeonatos nacionales e internacionales (Liga y Champions).

El otro grupo, el de los regionales, son clubes cuyos aficionados no trascienden su ámbito regional o como mucho nacional, es decir, fuera de sus fronteras son poco o relativamente poco conocidos, y cuyos ingresos son bastante inferiores al de los globales. Son clubes cuyas aspiraciones máximas sólo pueden ser ganar la Copa del país y la Supercopa del país y a nivel internacional la UEFA y la Supercopa de Europa. La única excepción de club regional que ha sido capaz de lograr éxitos de club global en estos últimos años ha sido el Borussia Dortmund con dos Ligas, una Copa y una Supercopa ganadas al todopoderoso Bayern y un subcampeonato de Europa.

Aunque no lo parezca el Dortmund es un club regional: no hace giras por Asia o por América, tiene pocos aficionados fuera de su país, incluso fuera de su región (Länder), no encuentras su ropa en las tiendas de su sponsor de ropa deportiva, no tiene jugadores mediáticos, no van turistas a su estadio a ver sus partidos de fútbol, apenas tiene sponsors extranjeros, etc.

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Chelsea, Manchester City y PSG sustituyen sus menores ingresos en relación a los cuatro grandes con el bolsillo de sus magnates. El caso más increíble ha sido el del Chelsea, club comprado por el magnate Roman Abramovic en 2003, y que hasta la fecha sólo había ganado una Liga. En esta última década el magnate ha invertido unos 1.500 millones de euros, ha fichado a 65 jugadores, ha tenido nueve entrenadores y ha conseguido una Champions League, una UEFA y tres Premier Leagues, entre otros.

Volviendo al Dortmund, la estrategia que ha seguido el club renano ha sido más “constructiva” que el modelo seguido por los magnates y ha conseguido grandes éxitos deportivos sin inversiones multimillonaria y sin globalizarse: fuerte apuesta por la cantera y buen sistema de scouting que permita descubrir jóvenes talentos tanto nacionales como internacionales y una muy acertada sustitución de los futbolistas que no pueden retener y se les van a los clubes más ricos (Kagawa al United, Gotze al Bayern, Lewandovsky se irá el próximo año, etc). Y todo ello consiguiendo beneficios, ingresos crecientes, una deuda controlada y una política de gastar en fichajes lo mismo que se ingresa por este concepto. Obviamente todo eso sólo es posible con un gran Presidente, un gran Director técnico, un gran Director de fútbol base y un gran entrenador.

A destacar también que el éxito de llegar a la final de la Champions el año pasado se consiguió gracias a la focalización en esta competición (dejando bastante de lado las competiciones nacionales) y maximizando el factor suerte (con el formato eliminatoria siempre se pueden producir más sorpresas como p.ej el Atlético de Madrid el año pasado en la final de la Copa o el Chelsea cuando ganó la Champions en 2012).

Los clubes más laureados de ligas pequeñas (Holanda, Portugal, Bélgica, Escocia, etc) han sido los más afectados por la globalización del fútbol. Sus Ligas no las sigue nadie, son demasiado pequeñas, poco atractivas. O cambian radicalmente algunas cosas o Ajax, PSV, Celtic, Benfica, Oporto, entre otros, no volverán a jugar nunca más una final de la Champions League.

FC Barcelona y Real Madrid copiaron (se inspiraron) en el modelo comercial del Manchester United, el club que mejor y antes que nadie había desarrollado el área de marketing. Además el reparto de los derechos televisivos es muy desequilibrado a favor de los dos grandes del fútbol español (a diferencia de las ligas inglesa, alemana e italiana) con el riesgo evidente de crear una Liga al estilo escocés donde sólo hay dos candidatos al título y la distancia con el resto es cada vez más grande. Si a eso le añadimos la acertada renovación de sus estadios, las facilidades crediticias y con Hacienda y unos precios altos de las entradas (sobretodo comparado con los estadios alemanes. Al ser ciudades turísticas han sabido sacarle mucho partido) y unos niveles de deuda razonables en relación a lo que generan pues de aquí se entiende el poderío económico de los dos, que se traduce en la posibilidad de poder pagar salarios elevados y por tanto atraer a los mejores jugadores y entrenadores del mundo.

El Bayern compensa los menores ingresos por entradas y los menores ingresos por derechos televisivos con los elevados recursos que le proporcionan sus sponsors (es el club que más ingresa por este concepto). En cierto modo el Bayern puede atraer a buena parte del poder empresarial bávaro (Allianz, Adidas, Audi, MAN, HypoVereinsbank, Paulaner, etc). Además, la acertada política de fomento del fútbol base por parte de la Federación alemana durante esta última década está dando al fútbol alemán una muy buena generación de jóvenes futbolistas.

En el caso del United ingresa cantidades similares a los dos grandes de la Liga española en concepto de marketing y entradas pero ingresa la mitad por derechos televisivos (140M FCB y Real Madrid por 70 el United) y eso a pesar de que la Premier League es de lejos la Liga que más ingresa gracias sobretodo a la venta de los derechos de retransmisión de la Premier a países extranjeros (es la Liga más seguida en el mundo, en ese sentido tener la Commonwealth les ha ayudado mucho).

Para finalizar criticar del fútbol alemán, que tan de moda está ahora, que ha sido siempre muy monopólico: 23 Ligas y 5 Champions para el Bayern por 8 Ligas y una Champions el Dortmund (el segundo equipo alemán más laureado).

De acuerdo que han hecho una apuesta muy acertada por el fútbol base, que tienen clubes saneados lo que les permite tener beneficios y niveles de deuda controlados.
De las cuatro grandes Ligas la alemana es de media la que menos porcentaje sobre el total de ingresos destina a salarios de los jugadores, un 50%, y en clubes como el Dortmund apenas un 40%, cosa que ayuda mucho a conseguir beneficios y balances saneados pero tiene una consecuencia negativa: que se te marchen los jugadores que más destacan. Podemos encontrar a grandes jugadores alemanes que juegan en otras Ligas donde les remuneran mejor: Özil, Khedira, Schürrle, Podolsky, Mertesacker, Mario Gómez, entre otros.

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