La cubierta retráctil y el césped móvil convierten el estadio en un pabellón multiusos
Según ha podido saber futbolfinanzas.com, el Real Madrid ha formalizado su candidatura para acoger la Final Four de la Euroliga 2027 en el Santiago Bernabéu. El factor diferencial es la tecnología del recinto: la cubierta retráctil y el sistema de suelo móvil que permite retirar el césped, almacenarlo bajo la grada e instalar una cancha de madera reglamentaria en apenas horas. Con 83.186 espectadores de aforo, el estadio se transforma en un pabellón cubierto y climatizado completo.
La operación de reconversión del coliseo blanco, culminada a finales de 2024, requirió una inversión de 1.760 millones de euros. La estructura puede cerrar el techo en minutos, aislar el interior de las condiciones meteorológicas y climatizar el ambiente. Esta polivalencia ya despertó el interés extraoficial de la NBA, que valora el recinto para posibles eventos de pretemporada o partidos de exhibición.
La instalación ya ha albergado conciertos y se baraja para albergar partidos de la NFL en el futuro. La configuración del suelo retráctil, que divide el césped en bandejas automatizadas, permite alternar entre fútbol, baloncesto y espectáculos sin deteriorar el terreno de juego. El objetivo del Real Madrid es maximizar la rentabilidad anual del inmueble y consolidarlo como referencia de los grandes recintos multideportivos europeos.
El partido inaugural del Eurobasket 2029, el aval definitivo
El club blanco no presenta una candidatura en el vacío. El Santiago Bernabéu tiene confirmado el partido inaugural del Eurobasket 2029, un compromiso que servirá como banco de pruebas para la organización de baloncesto de élite con público masivo. Sumar ese antecedente reforzará la petición a la Euroliga, en línea con la estrategia de explotar la instalación los 300 días al año que permite su configuración multifuncional.
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Rentabilidad comercial y un récord histórico de asistencia
Las Final Four de la competición europea se han celebrado tradicionalmente en pabellones con aforos de 15.000 a 20.000 localidades. Elevar la sede a más de 83.000 butacas supondría romper todas las marcas de público y disparar los ingresos por ticketing y hospitality. Una sola jornada en el Bernabéu podría facturar más que varias finales convencionales combinadas. Este salto aumentaría los derechos televisivos y el atractivo para patrocinadores, un argumento que la Euroliga analiza mientras busca maximizar su retorno comercial a escala global.




