El canterano de Lezama que lideró la categoría de plata con 30 contribuciones de gol
Íñigo Vicente ha completado la temporada más decisiva de su carrera. Con 9 goles y 21 asistencias en LaLiga Hypermotion, el atacante de 28 años ha sido el motor ofensivo del ascenso del Real Racing Club de Santander a Primera División. Formado en Lezama, su rendimiento ha disparado el interés del Athletic Club, que monitoriza la operación desde hace semanas.
El extremo zurdo acumula 30 participaciones directas de gol en una sola campaña de Segunda División. Una producción que ningún otro jugador de la categoría ha igualado en la última década. Su capacidad de desborde, la precisión en el último pase y la lectura táctica del juego lo convierten en un perfil de alto encaje para el esquema del conjunto rojiblanco. La dirección deportiva bilbaína lo considera prioritario para reforzar los carriles exteriores en 2026-2027.
Una tasación que tensiona la negociación: el Racing quiere 8 millones
El Racing de Santander, según diversas informaciones, ha fijado una tasación en torno a los 8 millones de euros. Una cifra ambiciosa para un club recién ascendido, pero avalada por el valor de mercado de un futbolista que ha sido designado mejor jugador de la temporada en LaLiga Hypermotion. La entidad cántabra es consciente de que retenerlo será complejo: el jugador ha manifestado su deseo de regresar a San Mamés.
El contrato de Íñigo Vicente con el Racing permanece en vigor. No hay cláusula de rescisión accesible que facilite una salida unilateral. Cualquier traspaso exige acuerdo entre clubes. El Athletic Club dispone de margen salarial para asumir la operación, según fuentes del mercado, y estaría dispuesto a acercarse a las pretensiones económicas del cuadro santanderino para cerrar el fichaje en el primer tramo del mercado estival.
La negociación también incorpora una variable estratégica para el Racing: una venta cercana a los 8 millones le permitiría afrontar con holgura el diseño de la plantilla para Primera División. Liberar masa salarial y generar plusvalías en un mismo movimiento resulta determinante para un recién ascendido que necesita reforzar varias posiciones sin comprometer su estabilidad financiera.
El factor Lezama y la adaptación inmediata, ventajas decisivas
Íñigo Vicente conoce la filosofía, las instalaciones y la exigencia del Athletic Club. Su paso por las categorías inferiores de Lezama le otorga una ventaja diferencial: no necesita periodo de aclimatación. El cuerpo técnico valora que su impacto pueda ser inmediato, tanto en la rotación de banda izquierda como en la mediapunta, donde puede actuar con libertad para asociarse con los delanteros.
Su fichaje representaría un refuerzo de alto rendimiento sin los costes accesorios de un jugador sin arraigo en el club. A sus 28 años, el extremo firma su mejor momento de forma y ofrece al menos tres temporadas de pleno rendimiento. La operación, si se concreta, será uno de los movimientos más relevantes del verano en LaLiga y devolverá a San Mamés a un talento que se marchó para regresar convertido en el mejor asistente de la categoría de plata.




