La reconfiguración de Simeone y el doble frente abierto con el Barcelona
La dirección deportiva del Atlético de Madrid planifica una reconfiguración profunda de la plantilla. La confirmada marcha de Antoine Griezmann y el acoso del Barcelona sobre Julián Álvarez (quien ha manifestado su deseo de abandonar el club) obligan a una inversión de calado. La prioridad absoluta: la medular. Carlos Bucero y su equipo mantienen abiertas dos vías. La primera conduce a Bernardo Silva, en disputa directa con el Camp Nou. La segunda, al volante neerlandés Tijjani Reijnders, de 27 años, actualmente en el Manchester City.
Contrato hasta 2030: el blindaje que condiciona la operación
Según ha desvelado Matteo Moretto, los primeros contactos formales entre ambas directivas ya se han producido. La transacción reviste una complejidad contable extrema. El Manchester City desembolsó 55 millones de euros el pasado ejercicio por el internacional neerlandés y le blindó hasta junio de 2030. El coste de adquisición eleva el valor neto contable del activo. Cualquier oferta deberá superar ese umbral para que los citizens generen plusvalía. La baza del Atlético de Madrid: garantizar al jugador la titularidad absoluta. Su rol secundario bajo Pep Guardiola (siete goles en 47 partidos) alimenta su deseo de cambio.
Maresca, factor determinante para destrabar la salida
La inminente asunción de Enzo Maresca en el banquillo del Manchester City resulta determinante. El técnico italiano deberá evaluar si Reijnders encaja en su esquema. Si no cuenta con él, las negociaciones se acelerarán. El Atlético de Madrid pretende agilizar las conversaciones para regalarle a Diego Pablo Simeone un organizador de garantías. Los informes técnicos avalan el movimiento. La finura en el pase y la llegada tardía al área del neerlandés aportarían variantes tácticas que la plantilla actual no posee.
Competencia económica y límite salarial: el encaje financiero
Las demandas económicas del Manchester City obligarán a hilar fino con los balances. El Atlético de Madrid deberá liberar masa salarial (la salida de Griezmann supone un alivio considerable) y, previsiblemente, estructurar el pago en varios ejercicios para cumplir con la Regulación de Sostenibilidad Financiera de LaLiga. La operación también exige evaluar el impacto en el límite salarial. Los despachos de San Blas trabajan con la previsión de ingresos por Champions League como colchón financiero. El desenlace depende de si el nuevo proyecto deportivo en Mánchester cuenta o no con el mediocentro. Si Maresca le abre la puerta, el Atlético pondrá sobre la mesa los argumentos financieros necesarios.




