Diego Conde, activo en depreciación: Villarreal negocia con Sevilla y Celta

La paradoja del guardameta de 27 años que solo suma un partido oficial

Diego Conde encara el mercado estival con la etiqueta de activo en proceso de deterioro contable. El portero madrileño, de 27 años, aterrizó en el Villarreal para competir por la titularidad. Un curso después, su hoja de servicios se reduce a un partido oficial en Copa del Rey. El nuevo cuerpo técnico, con Luiz Júnior y Arnau Tenas por delante, le ha trasladado que no entra en la planificación inmediata.

La situación genera un problema contable para el club castellonense. Mantener tres porteros con ficha profesional y aspiraciones de minutos tensiona la masa salarial sin contraprestación deportiva. El valor neto contable del guardameta, cuya amortización anual se acelera con la inactividad, se deprecia cada mes sin exposición en partidos oficiales. El Villarreal no puede permitirse un activo inmovilizado que pierde valor de mercado mientras consume recursos del límite salarial.

La solución pasa por una salida negociada. El club amarillo escucha propuestas y valora traspaso con variables o cesión con opción de compra. El contrato de larga duración permite estructurar una operación que minimice el impacto contable y reserve plusvalía futura. El jugador necesita minutos en LaLiga, competición que conoce tras su etapa en el Leganés. El coste de oportunidad de retenerlo lastra el margen para otras incorporaciones.

Sevilla y Celta, dos modelos de encaje financiero para la misma portería

El Sevilla necesita reconstruir la portería. Solo Alberto Flores tiene ficha confirmada. La dirección deportiva ve en Diego Conde un perfil de rendimiento inmediato con coste asumible dentro de las restricciones de límite salarial. Encontraría en Nervión un camino hacia la titularidad. El margen financiero impide subastas prolongadas. Cualquier desembolso debe ajustarse a pagos diferidos o variables por objetivos.

El Celta de Vigo maneja otros parámetros. Busca competencia real para Ionut Radu y valora la fiabilidad de un portero con experiencia en la categoría. En Vigo no le garantizan la titularidad, pero le ofrecen estabilidad y un proyecto que necesita reforzar puestos clave. La operación encaja con menos fricción en el límite salarial celeste, lo que otorga ventaja en la negociación si el Villarreal exige contraprestación al contado.

Diego Conde necesita jugar. Su valor de mercado, según la tasación de Transfermarkt, ha corregido a la baja tras un curso en blanco. El Villarreal necesita liberar masa salarial y evitar el deterioro contable de un activo sin retorno. Sevilla y Celta compiten por un guardameta cuya mejor versión se vio en Butarque. La operación se resolverá cuando el club defina su hoja de ruta bajo palos. Si facilita la salida, LaLiga recupera a un portero que cotizaba al alza hace dos temporadas.