Selhurst Park sin contratista: Crystal Palace reabre ampliación de £150M

Bovis y Morrisroe abandonan el proyecto, el plazo de inicio queda superado

Bovis ha abandonado la ampliación de Selhurst Park meses después de completar los trabajos del acuerdo de preconstrucción (PCSA) para el que fue designado en el verano de 2024. La empresa, entonces Lendlease, había ganado la adjudicación frente a McLaren. Morrisroe, encargada del diseño, demolición y estructura, también ha salido de la obra tras anunciar su incorporación a la ampliación del estadio del Aston Villa.

El Crystal Palace había fijado el inicio de la construcción para después de la temporada 2024-25. Ese plazo ha vencido sin que se haya comunicado un nuevo contratista principal. El proyecto, valorado en al menos 150 millones de libras, busca sumar 8.000 asientos hasta alcanzar los 34.000, con diseño de KSS y aprobación del ayuntamiento de Croydon en 2022.

La puja por los contratistas de élite y el impacto financiero de la obra

La salida de ambos grupos constructores evidencia la tensión del mercado de infraestructuras deportivas en el Reino Unido. McLaren, que perdió la primera adjudicación, trabaja ahora en el nuevo estadio de 16.000 asientos del Oxford United. La competencia por las grandes obras es feroz.

El Crystal Palace ha modificado su estrategia de aprovisionamiento. Core 5 sigue como consultora de costes y Mott MacDonald como ingeniería estructural. La actividad técnica continúa, pero el vacío en el contratista principal congela el calendario de ejecución.

El retraso sitúa al Palace en desventaja frente a rivales como el Brentford (estadio de 17.250 asientos, 2020) o el Fulham; cada temporada sin la nueva grada reduce los ingresos por ticketing y hospitality que esos clubes ya consolidan en sus balances anuales. La inflación de costes de construcción añade presión financiera. Cada mes sin contratista encarece el proyecto.

Los 150 millones de libras representan aproximadamente el 83% de los ingresos del club en el ejercicio 2023/24. Cada mes de demora retrasa el incremento de la facturación por matchday: 8.000 localidades adicionales supondrían un empuje relevante en taquilla, hospitality y patrocinios asociados a la nueva grada.

El Selhurst Park pertenece al Crystal Palace desde 1924. Con la adjudicación en punto muerto y la decisión sobre el contratista pendiente, el club se juega un margen competitivo a medio plazo que la mayoría de sus rivales directos ya están materializando.