Valencia CF: cuentas, tope salarial y Nou Mestalla 2026-27

El Valencia CF afronta la temporada 2026-2027 con superávit en sus cuentas y un margen de gasto que lo devuelve a la zona media-alta de LaLiga, aunque todavía lejos del grupo que pelea por la Champions League. El club maneja un presupuesto de 102 millones de euros para la próxima campaña y un límite de coste de plantilla de 95,6 millones, el octavo de Primera División tras la revisión de LaLiga de marzo de 2026.

Tres ejercicios de ajuste

La recuperación parte de un recorte severo tras años de pérdidas, deuda acumulada y dependencia de las ampliaciones de capital de la propiedad. En 2023-2024 el club volvió a la rentabilidad con un beneficio de 168.000 euros, después de bajar la masa salarial un 21%, de 88,5 a 70,2 millones. El gasto en plantilla deportiva cayó un 19%, hasta 59,7 millones, su nivel más bajo en una década. El ejercicio 2024-2025 confirmó la tendencia con un nuevo superávit y un ajuste adicional del coste. La última ampliación del tope salarial responde en parte a las lesiones de larga duración de Mouctar Diakhaby y Dimitri Foulquier: LaLiga libera el 30% del salario de cada uno para reforzar la plantilla.

El Nou Mestalla, la gran palanca

El verdadero giro económico depende del estadio. En junio de 2025 el Valencia CF cerró con Goldman Sachs una financiación de 322 millones de euros para terminar el Nou Mestalla: 237 millones en una emisión de bonos a 28 años y 85 millones en un crédito a 5 años garantizado sobre el actual Mestalla. La obra, presupuestada en 241 millones, prevé una capacidad de 70.044 espectadores y la apertura en 2027. El club calcula triplicar los ingresos por explotación del estadio, la vía con la que Meriton aspira a elevar de forma sostenible la masa salarial sin chocar con la Regulación de Sostenibilidad Financiera (RSF).

El reto para 2026-2027 es encajar el calendario de pagos del nuevo estadio con la inversión deportiva que reclama la afición, mientras Peter Lim mantiene que no vende. El equilibrio entre la deuda contraída y el crecimiento de los ingresos marcará si el Valencia CF consolida la recuperación o regresa a la contención de los últimos años. La amortización de los bonos del estadio condicionará durante casi tres décadas la capacidad de inversión del club en el mercado.