El Tottenham investiga el césped retráctil del Bernabéu por lesiones

La investigación del club londinense apunta al sistema de bandejas subterráneas

El Tottenham Hotspur ha iniciado una investigación interna para determinar el origen de la plaga de lesiones que ha diezmado su plantilla en las últimas temporadas. Según ha adelantado Sky Sports, el club londinense ha situado su césped retráctil el mismo sistema que utiliza el Real Madrid en el Santiago Bernabéu en el centro de las sospechas.

La dirección deportiva del Tottenham maneja datos que sugieren un posible nexo causal entre la superficie de juego y la alta incidencia de lesiones musculares y articulares. El césped del Tottenham Hotspur Stadium, inaugurado en 2019, se almacena en bandejas subterráneas cuando el recinto alberga eventos no deportivos. Una solución de ingeniería idéntica a la del remodelado Bernabéu.

El paralelismo con el Bernabéu y las cifras que inquietan en Londres

El Real Madrid ha sufrido tres roturas de ligamento cruzado anterior en poco más de doce meses: Thibaut Courtois, Éder Militão y Dani Carvajal. A ello se suman las recurrentes lesiones musculares de David Alaba y los problemas físicos que han lastrado a Aurélien Tchouaméni y Eduardo Camavinga. Un parte médico que ha obligado al club blanco a realizar ajustes en el césped del estadio en varias ocasiones desde la reapertura.

El Tottenham tomará como referencia precisamente el historial clínico de la plantilla madridista. En las próximas semanas, el club inglés realizará pruebas detalladas de dureza, tracción y compactación del terreno de juego y comparará los resultados con los de otros estadios de la Premier League que no utilizan césped retráctil.

Un coste operativo que trasciende lo deportivo

El sistema de bandejas retráctiles, fabricado por la empresa especializada SCX, permite al Bernabéu albergar conciertos y eventos sin sacrificar la calidad del terreno de juego. La inversión total en la cubierta y el césped retráctil superó los 200 millones de euros. Sin embargo, si se confirma la correlación entre esta tecnología y el incremento de lesiones, el coste financiero real se multiplicaría: cada baja de larga duración equivale a un activo depreciado que no genera rendimiento deportivo ni plusvalía de mercado.

Las aseguradoras de los clubes ya monitorizan este tipo de investigaciones. Una eventual reclamación por daños derivados de la infraestructura del estadio abriría un frente jurídico y financiero sin precedentes en el fútbol europeo.

El Real Madrid no ha emitido declaraciones al respecto. Pero si la investigación del Tottenham arroja conclusiones sólidas, el club blanco se verá obligado a revisar la operativa de su principal activo inmobiliario.