Luis Enrique exige el fichaje de Gavi por €80M

La ofensiva parisina y el dilema financiero del Barcelona

El PSG, vigente campeón de la Champions League y vencedor de las dos últimas ediciones, ha puesto el foco en Gavi. Según diversas informaciones, el club parisino maneja una oferta que podría alcanzar los 80 millones de euros. Luis Enrique, que conoce al centrocampista de su etapa en la selección española, lidera la operación con la convicción de que el andaluz encaja en una medular que compite al máximo nivel continental.

La propuesta del PSG llega en un momento de estrechez financiera para el FC Barcelona. El club azulgrana necesita liberar masa salarial para cumplir con la Regulación de Sostenibilidad Financiera (RSF) de UEFA y ajustar su límite salarial en LaLiga. La venta de un canterano como Gavi, cuyo coste de adquisición es cero, generaría una plusvalía contable prácticamente total. Esos 80 millones supondrían un alivio inmediato para el límite y permitirían inscribir nuevos fichajes.

Gavi renovó en 2023 hasta 2030 con una cláusula de rescisión de 1.000 millones de euros, un blindaje que, sin embargo, puede quedar en papel si el Barcelona acepta negociar por debajo de ese umbral. La oferta de 80 millones dista mucho de la cláusula, pero la necesidad de ingresos podría forzar la salida.

El proyecto ganador del PSG contra la fidelidad al Barça

Luis Enrique confía en seducir al jugador con un contrato atractivo y la garantía de competir cada temporada por la Champions. El PSG, con el doblete continental recién conquistado, ofrece un proyecto consolidado. Además, el PSG también tiene margen salarial tras desinversiones recientes. Mientras, el Barcelona atraviesa una fase de reconstrucción con incertidumbres económicas. La decisión de Gavi no es solo sentimental: el contexto financiero de ambos clubes puede inclinar la balanza. El PSG podría ofrecerle un salario que duplique su ficha actual, un argumento que pesa en la contención salarial del Barça.

En Can Barça, la posible marcha de Gavi sería un golpe deportivo de primera magnitud. Perderían músculo en la medular y un icono de la cantera. La directiva deberá medir si los 80 millones compensan la pérdida táctica y simbólica. La afición lamentaría la salida de un emblema, pero el equilibrio financiero manda. El verano de 2026 se perfila como el más complejo de la historia reciente de la planificación azulgrana.