El perfil defensivo que divide a Deco y al técnico alemán
Alessandro Bastoni regresa al centro del mercado con la etiqueta de 70 millones de euros. El central del Inter de Milán, con contrato hasta 2028, ha visto cómo el FC Barcelona enfriaba su interés por un desacuerdo de fondo: Hansi Flick no le ve encaje en una defensa de cuatro con la línea tan adelantada. Deco, director deportivo azulgrana, llevaba meses convencido de que el zurdo del Inter era la pieza prioritaria para elevar la jerarquía de la zaga.
El técnico alemán, sin embargo, prioriza un central con capacidad para defender grandes espacios a la espalda. Bastoni ha construido su estatus de élite en el esquema de tres centrales del Inter, donde conduce, rompe líneas y aparece en campo rival con libertad. Esa versión generó dudas en el Camp Nou sobre su adaptación a un contexto más expuesto. Sin unanimidad técnica, el Barça no puede destinar 70 millones a una sola operación con el límite salarial aún en zona de riesgo.
El Inter, ante una plusvalía contable que oxigena el margen salarial
El Manchester United ha aparecido con fuerza en la puja. El club inglés busca un central zurdo dominante que permita reconstruir una zaga castigada por la irregularidad y las lesiones. La capacidad financiera de los red devils y la necesidad deportiva les ponen en posición de presentar una oferta cercana a los 70 millones que el Inter sí estudiaría en profundidad.
En términos contables, la operación es especialmente atractiva para el club nerazzurro. El coste de adquisición de Bastoni está prácticamente amortizado, por lo que una venta por ese importe generaría una plusvalía neta superior a 50 millones de euros. Ese flujo permitiría financiar otros fichajes sin tensar el cumplimiento de la Regulación de Sostenibilidad Financiera. Mientras el Barça se mantiene al margen, el United explota la fractura técnica entre Flick y Deco para llevarse a uno de los centrales con mayor valor de reventa del fútbol europeo.




