The Athletic adelanta que el acuerdo, con opción de ampliación, convertirá el estadio rojiblanco en sede fija de grandes giras
Según ha adelantado The Athletic, el Atlético de Madrid está a punto de anunciar una asociación de 10 años con Live Nation para acoger conciertos en el Riyadh Air Metropolitano, con opción a prorrogarla más allá de ese plazo. El anuncio oficial, según la misma fuente, sería cuestión de horas.
El acuerdo se suma a la estrategia de diversificación que el club lleva impulsando desde hace tiempo alrededor de su estadio, que ya ha acogido conciertos de artistas como Bad Bunny, Coldplay o Ed Sheeran en los últimos años bajo colaboraciones puntuales con Live Nation y Oak View Group. La diferencia, de confirmarse los términos avanzados por The Athletic, es la duración: un contrato marco a una década que fijaría el papel del Metropolitano como sede recurrente de grandes giras, no solo un recinto que las acoge de forma ocasional.
Un calendario pensado para no chocar con la competición
Se planean entre 15 y 20 conciertos al año, concentrados en los meses de verano, cuando no hay actividad liguera ni europea en el calendario del primer equipo. Ese diseño responde a una lógica ya habitual en los grandes estadios europeos que se abren a la música: exprimir el recinto en la ventana sin fútbol para no interferir con el césped ni con la operativa de los días de partido.
El negocio detrás del escenario
Bajo el acuerdo que apunta The Athletic, el club esperaría ingresar hasta 1 millón de euros netos por concierto. Con el rango alto de la previsión, 20 eventos anuales, la cifra agregada rondaría los 20 millones de euros al año en ingresos netos solo por esta vía, un importe que se sumaría a las fuentes ya existentes de explotación del estadio fuera de los días de fútbol.
Lee también
Óscar Mayo, director general de Ingresos y Operaciones del Atlético, ha explicado en distintas ocasiones que el objetivo del club es rentabilizar el Metropolitano los 365 días del año, no solo cuando juega el primer equipo. Este acuerdo con Live Nation encajaría en esa misma línea: convertir el estadio en un activo de ingresos recurrentes más allá de la taquilla y los derechos audiovisuales.
Para un club que ya ha diversificado sus fuentes de ingreso a través de proyectos como la Ciudad del Deporte, sumar un contrato estable de una década con el mayor promotor de conciertos del mundo refuerza esa apuesta por convertir el entorno del estadio en un polo de entretenimiento permanente, con el impacto que eso tiene también en el mercado de abonos y en la relación del club con su base de aficionados.




