95 detenidos y 16 toneladas de camisetas falsas del Mundial incautadas en España

Más de 66.000 equipaciones intervenidas en Madrid, Barcelona, Málaga, Elche y Dénia con un perjuicio a las marcas y federaciones estimado en más de 7.000.000 euros, el mayor golpe antipiratería de indumentaria deportiva vinculado a una Copa del Mundo en España.

La Policía Nacional, en una operación conjunta con Interpol, Europol, EUIPO y OLAF, ha incautado más de 66.000 camisetas y conjuntos falsificados de selecciones nacionales de fútbol con un peso combinado superior a 16 toneladas. La actuación, enmarcada en la Plataforma Multidisciplinar Europea contra las Amenazas Criminales (EMPACT), se ha saldado con 95 detenidos por presuntos delitos contra la propiedad industrial, aunque la investigación permanece abierta y las autoridades no descartan nuevas detenciones antes del final del torneo, previsto para el 19 de julio.

Una trama con estructura logística organizada

Los registros se ejecutaron en más de 15 ubicaciones: naves industriales, domicilios, mercadillos y puntos de almacenamiento vinculados a empresas de paquetería en Madrid, Barcelona, Málaga, Elche y Dénia. Según los investigadores, la red presentaba una cadena de distribución bien definida: proveedores que introducían el material desde Asia y otros países extracomunitarios, almacenes donde se clasificaba la mercancía, y una última capa de venta a través de mercadillos, comercio ambulante ilegal, plataformas de comercio electrónico y redes sociales.

Las prendas imitaban escudos, diseños y elementos identificativos de distintas selecciones, con especial incidencia en la equipación de la Selección Española. La calidad, según la Policía, era muy inferior a la de los productos oficiales, aunque el acabado estaba diseñado para pasar por original. El destino final de la mercancía era el mercado negro de Estados Unidos, México y Canadá, las tres sedes anfitrionas del Mundial.

El perjuicio económico a las marcas multiplica por tres el valor de mercado ilícito

El valor estimado de las prendas intervenidas en el mercado negro asciende a más de 2.000.000 euros. Sin embargo, el daño real para los titulares de los derechos de propiedad industrial, es decir, federaciones y marcas deportivas cuyos diseños fueron copiados, se eleva a más de 7.000.000 euros, según los cálculos de los investigadores. La diferencia refleja la plusvalía que las redes de falsificación extraen al imitar productos con fuerte demanda estacional, como ocurre en cada gran torneo internacional.

Esta brecha de 1 a 3,5 entre el precio de calle de la falsificación y el daño a los titulares de los derechos es consistente con estimaciones históricas del sector. La piratería de indumentaria deportiva genera pérdidas millonarias al fútbol cada temporada, un problema que se amplifica de forma exponencial en ventanas de alta demanda como un Mundial.

La presión sobre el mercado de réplicas oficiales era previsible: el negocio de licencias del Mundial 2026 alcanza nuevas cotas, con federaciones negociando contratos específicos por elementos tan concretos como el parche dorado de campeón, lo que convierte las equipaciones oficiales en artículos de alto valor unitario y, por tanto, en blanco prioritario para la falsificación.

La investigación arrancó en abril de 2026 al detectarse un flujo creciente de camisetas falsificadas con destino a España. La actividad policial continuará hasta la finalización del torneo para interceptar otros posibles canales de distribución, según informó la Policía Nacional en su nota oficial.