El presidente del Rayo Vallecano reconoció en el podcast ‘Resonancia del Corazón’ que el club acumuló contingentes por casi 100 millones de euros cuando llegó a la presidencia, comprada por 961 euros, y que la gestión austera y honrada fue la única salida
Raúl Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano desde 2011, habló sin rodeos sobre la situación económica que heredó al comprar el club y el proceso de saneamiento financiero que siguió. Lo hizo en el podcast Resonancia del Corazón, presentado por José Ramón De la Morena.
La compra del club se formalizó por 961 euros, a razón de un céntimo de euro por acción, una cifra que contrasta con el tamaño del agujero que Presa encontró al hacerse cargo: «Una deuda total de 100 millones se solventó gracias a una aportación de capital grande», afirmó. El presidente precisó que la cifra era en realidad una suma de contingentes que ponían en riesgo la continuidad del club, no una deuda contable única: «Había una serie de contingentes muy importantes que ponían en riesgo al club, cerca de 100 millones de euros. Con trabajo y tiempo lo logramos».
Presa explicó que el propio despacho de abogados que le asesoró en la entrada le hizo firmar una carta de exoneración de responsabilidad porque la operación «era de locos». El concurso de acreedores lo llevó el despacho de Javier Tebas, entonces activo en esa área jurídica antes de su etapa al frente de LaLiga. «Me tildó poco menos que de loco. Hay que tener un poco de locura y fe», señaló el presidente franjirrojel.
Gestión ante la crisis financiera apoyada en resultados deportivos
Sobre su método de gestión, Presa rechazó el populismo como criterio de decisión: «No tomar decisiones por populismo, por quedar bien o que sean políticamente correctas. Con seriedad y honradez y tomando las decisiones correctas se soluciona todo». Una filosofía que en el terreno económico-deportivo aplicó desde el primer día, cuando su especialidad ya eran las empresas en dificultad: «Uno en su carrera se va especializando. Esto es una empresa en dificultad. Me tuve que especializar en reflotar empresas en situación difícil. Y es fútbol. Son dos cosas que te gustan y van bien juntas. Se junta pasión».
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El vínculo emocional con el club precede a su rol como presidente. Presa se declaró aficionado desde la infancia, asiduo del Campo de Fútbol de Vallecas cuando su padre le llevaba los fines de semana, también al Bernabéu y, con menos frecuencia, al antiguo Vicente Calderón.
El caso del Rayo Vallecano en concurso de acreedores fue seguido por futbolfinanzas.com desde sus inicios, cuando el club buscaba fórmulas para participar en la Europa League pese a su situación jurídica. Aquella etapa es el antecedente directo del saneamiento que Presa ahora describe como cerrado.



