La Fiscalía de París abre diligencias preliminares contra Al-Khelaïfi, seis meses después de que Anticor denunciara el reparto de los derechos de la Ligue 1 de 2024
La asociación anticorrupción Anticor presentó su denuncia el 3 de marzo ante el fiscal de París por presunta prise illégale d'intérêts, la figura penal francesa que castiga usar un cargo institucional para favorecer un interés privado. El escrito apunta a la triple condición de Nasser Al-Khelaïfi: presidente del PSG, máximo responsable de beIN Media Group y miembro del consejo de administración de la LFP. No es la primera vez que ganar dinero con un club pone su nombre bajo sospecha.
Anticor liga su triple cargo a 498,5 millones
Según la denuncia, Anticor acusa al dirigente catarí de haber intentado influir en la decisión del consejo de la Liga a favor de la empresa que preside. El conflicto nace en el verano de 2024, cuando la LFP repartió los derechos de la Ligue 1 entre DAZN, con 400 millones anuales por ocho partidos, y beIN Sports, con 78,5 millones por el noveno más otros 20 millones en patrocinios ligados a Qatar. Son 498,5 millones que Anticor sitúa bajo sospecha de reparto sesgado, en un momento en que Al-Khelaïfi también negocia su peso institucional en el fútbol mundial: hace dos meses, la UEFA sondeó su candidatura a la FIFA.
El entorno recuerda su abstención en el voto
El círculo de Al-Khelaïfi califica la denuncia de absurda y sostiene que fueron los propios presidentes de club, representantes de la Liga y hasta figuras políticas quienes presionaron para que beIN mantuviera su oferta. Añaden que el presidente del PSG se apartó de la votación final y que Yousef Al-Obaidly es quien decide realmente en beIN Media Group, no él. La propia denuncia de Anticor, sin embargo, sitúa el foco precisamente en esa acumulación de cargos, más que en el sentido concreto de un voto puntual.
Una ley ya obliga a separar los cargos
La investigación llega dos meses después de que Francia promulgara la Ley 2026-725, que prohíbe acumular un puesto de gobierno del fútbol con intereses en un medio audiovisual, salvo si el cargo audiovisual pertenece a la misma entidad que el club. La norma obligaría a Al-Khelaïfi a dejar su asiento en la LFP o renunciar a la presidencia de beIN, y un experto en gobernanza citado por L'Équipe apunta a esta segunda vía, con un delegado al frente del grupo catarí, como la salida más simple para separar de una vez los dos negocios que hoy comparten mesa en cada reparto de derechos.




