Ceferin ya tiene lista la moción de censura contra Infantino si no dimite antes de marzo, y lo debatió el miércoles en Salzburgo con Al-Khelaifi
Aleksander Ceferin llegó a Austria dispuesto a activar el mecanismo que puede acabar con una década de Gianni Infantino al frente de la FIFA. El presidente de la UEFA se reunió el miércoles en Salzburgo, en paralelo a la Supercopa de Europa entre el PSG y el Aston Villa, con Nasser Al-Khelaifi, presidente parisino y de la European Football Clubs, y con Patrice Motsepe, presidente de la CAF y vicepresidente de la FIFA.
El origen económico: el plan que Infantino tuvo que retirar
La crisis nació con la filtración, el 28 de julio, del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE): una filial valorada en 20.000 millones de dólares con la que Infantino planeaba vender en torno al 20% a inversores privados y captar hasta 4.200 millones. La UEFA votó boicotear las competiciones de la FIFA si el plan seguía adelante, y Infantino lo retiró el 1 de agosto. La UEFA declaró perdida la confianza en su liderazgo pese a la marcha atrás.
Los números de la moción y la fecha límite
La UEFA puede convocar una moción de censura con el respaldo de 43 de sus 55 federaciones, pero destituir a Infantino exige el voto de la mayoría de las 211 asociaciones de la FIFA, al menos 106. El plazo corre hasta las elecciones del 18 de marzo de 2027 en Marruecos, y no todos en Salzburgo defendían la misma vía: Motsepe insistió en que el futuro de Infantino se decida en las urnas y no por censura, mientras Al-Khelaifi, señalado como candidato de consenso europeo, ha descartado presentarse.
Una FIFA sin rumbo mientras el negocio del Mundial espera
Voces de la UEFA plantean además una fórmula de rotación en la presidencia de la FIFA entre confederaciones, una idea que gana terreno mientras no aparece un aspirante claro. El bloqueo institucional deja congelado el vehículo comercial con el que Infantino aspiraba a elevar la financiación por federación de los 8 a los 20 millones de dólares por ciclo, justo cuando la FIFA negocia el negocio de licencias y el pago diario a clubes de los Mundiales de 2030 y 2034.





