UEFA, Concacaf y AFC exigen sacar de la FIFA la revisión del plan FFE

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Los tres organismos, que agrupan 143 de las 211 federaciones, reclaman que un tercero independiente examine el proyecto de 20.000 millones y aparte a la administración de la FIFA

UEFA, Concacaf y la AFC firmaron este lunes la carta conjunta en la que rechazan que sea la propia FIFA quien investigue el intento de abrir sus competiciones al capital privado. La suscriben los presidentes Aleksander Čeferin, Victor Montagliani y Salman bin Ibrahim Al Khalifa, junto a los tres secretarios generales de sus confederaciones.

Una revisión que las confederaciones quieren fuera de Zúrich

La exigencia central es que el examen de lo ocurrido lo dirija un tercero plenamente independiente, sin participación de la FIFA, de su personal ni de ningún actor del fútbol. Las confederaciones responden así al compromiso del organismo de llevar un informe al Consejo de la FIFA, una vía que consideran insuficiente porque deja el caso en manos de la parte examinada.

La carta va más allá del procedimiento. Sostiene que la FIFA ha tratado el episodio como un fallo de comunicación cuando fue un fallo de criterio, y describe el plazo comprimido de la consulta como un diseño orientado a limitar el escrutinio. En su pasaje más duro afirma que "la confianza se rompe mediante el engaño" cuando alguien se sitúa por encima del colectivo que le entregó la autoridad, aunque el texto no cita en ningún momento a Gianni Infantino por su nombre.

Los firmantes reclaman además conservar todos los documentos del caso y cuestionan la reunión de dirigentes celebrada en Marruecos: según la propia carta de la FIFA, solo asistió un cargo electo, sin miembros del Consejo ni federaciones invitadas.

Los 4.200 millones que se quedaron sin recaudar

FIFA Forward Enterprise planteaba una filial valorada en 20.000 millones de dólares para gestionar derechos televisivos, patrocinios, entradas y licencias de los Mundiales. La FIFA preveía colocar un 20% entre inversores privados y captar 4.200 millones de dólares, con un pago único de 20 millones por federación a principios de 2027 y una dotación para el ciclo 2027-2030 que subía de 8 a 20 millones.

Infantino retiró la propuesta el 31 de julio, tras el rechazo de las tres confederaciones, el boicot de la UEFA a los torneos de selecciones y la dimisión de su asesor principal, Carlos Cordeiro. La carta insiste en que el conflicto no es de dinero: las confederaciones ya habían pedido repartir las reservas existentes de la FIFA en lugar de vender una participación en el Mundial.

El calendario que juega contra Zúrich

Infantino aspira a la reelección en marzo de 2027 y las tres confederaciones firmantes reúnen un bloque de federaciones superior a la mayoría simple del Congreso, que se sitúa en 106 de 211 votos. Con la revisión todavía sin árbitro acordado y con la sucesión de Infantino ya sondeada en Europa, lo que está en juego pasa de los 4.200 millones no recaudados al control del calendario electoral.