Según ha trascendido este jueves, los 55 miembros de la UEFA acordaron no disputar ningún torneo de la FIFA, en respuesta a la venta del 20% de FIFA Forward Enterprise.
La decisión llegó tras una llamada de emergencia convocada por el presidente Aleksander Čeferin, que arrancó sobre las 14:00 de este jueves. Según las fuentes consultadas, ninguna de las 55 asociaciones se desmarcó del acuerdo, que deja en el aire la presencia europea en los próximos Mundiales masculino y femenino organizados por la FIFA.
Qué propone Infantino
Gianni Infantino presentó el martes el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial comercial que absorbería los derechos de televisión, el patrocinio y la taquilla de los torneos de la FIFA, incluido el Mundial. El plan valora la nueva sociedad en 20.000 millones de dólares y busca vender hasta un 20% a inversores externos por 4.200 millones de dólares, con JP Morgan como banco asesor y el fondo Thrive Capital, de Joshua Kushner, como principal candidato a liderar la operación.
A cambio, la FIFA ofrece elevar la financiación por federación de los 8 millones de dólares actuales por ciclo a 20 millones, ampliables a 40 millones si aceptan antes del 19 de septiembre. Quien rechace la oferta, según ha trascendido, solo optaría a 10 millones.
La respuesta de la UEFA
La UEFA ya había calificado la operación de línea roja en un comunicado oficial del martes, en el que avisó de que "el alma y el gobierno del fútbol no son activos con los que comerciar". El organismo, presidido por Čeferin, sostiene además que la FIFA no puede seguir utilizando el deporte para enriquecerse a sí misma y a sus allegados.
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El coste económico de un boicot
Un boicot vaciaría de facto el torneo más rentable de la FIFA. El Mundial de 2026 dejó unos ingresos récord de 12.000 millones de dólares, según cifras del propio organismo, y seis de los diez primeros puestos del ranking FIFA masculino los ocupan selecciones europeas. De hecho, el peso económico del bloque UEFA ya quedó reflejado en las valoraciones de plantilla del último Mundial, con Francia al frente con 1.533 millones de euros. Sin la UEFA, la FIFA perdería buena parte de ese atractivo justo cuando busca convencer a inversores privados de pagar 20.000 millones de dólares por su filial comercial.
Qué puede pasar ahora
La votación formal de las 211 federaciones sobre la FFE está prevista para el Congreso de la FIFA de noviembre, aunque el plazo de adhesión individual vence el 19 de septiembre. La Concacaf y la AFC ya han lamentado no haber sido consultadas sobre el reparto de fondos que la propia FIFA distribuye entre clubes y federaciones, y el precedente de 2021, cuando la amenaza de boicot de la UEFA frenó el proyecto de un Mundial cada dos años, alimenta las dudas sobre la viabilidad del plan de Infantino.





