La entrada media para ver a tu equipo fuera de casa roza ya los 37 euros, un 25% más cara en su versión más económica, y supera los 120 euros en los grandes partidos.
El fútbol español se ha convertido en el más caro de Europa para quien viaja a apoyar a su equipo, y cada temporada quedan menos localidades reservadas para él. No es la primera vez que el precio del fútbol español golpea al aficionado: el mismo motivo dispara cada año el consumo de fútbol pirata.
Un acuerdo de mínimos que deja fuera a media Liga
16 de los 20 clubes de LaLiga EA Sports mantienen un pacto voluntario para ceder 300 entradas a un máximo de 30 euros por partido a la afición rival. Real Madrid, Villarreal, Rayo Vallecano y Espanyol son los únicos que no se han sumado. Trescientas entradas por partido son insuficientes, y el pacto no obliga a nadie a cumplirlo.
La brecha entre lo que exige la UEFA y lo que reparte LaLiga
En sus competiciones, la UEFA reserva el 5% del aforo del estadio a la afición visitante. En LaLiga esa cifra no es obligatoria, y la media real de Primera División se queda en un 1,68%. En los estadios de mayor capacidad, el recorte se agrava:
| Equipo o referencia | Aforo reservado a la afición visitante |
|---|---|
| Exigencia de la UEFA | 5% |
| Media de LaLiga EA Sports | 1,68% |
| Barcelona | 1,04% |
| Atlético de Madrid | 0,80% |
| Real Madrid | 0,75% |
Mientras clubes como Osasuna piden ampliar el aforo de sus propios estadios, la cuota reservada a la afición rival no deja de estrecharse.
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El Gran Derbi, el ejemplo más crudo del recorte
Al Gran Derbi entre Sevilla FC y Real Betis acude hoy la tercera parte de la afición visitante que se permitía hace apenas unos años, en el duelo con mayor demanda de la ciudad. En el último celebrado, la entrada más barata para el público general costó 118 euros.
La Copa del Rey encarece la fiesta popular del fútbol
La final de la Copa del Rey repite el patrón: el precio medio alcanza ya los 205 euros, casi un 25% más que en la edición anterior, y la entrada más barata costó 133 euros. Acceder a la final de la FA Cup en Wembley cuesta, en cambio, en torno a 58 euros.
El resultado es un fútbol que expulsa a la grada que lo hizo grande y reserva sus mejores localidades a quien puede pagarlas, con la connivencia de clubes que firman acuerdos insuficientes o directamente los ignoran. Mientras eso no cambie, ver a tu equipo fuera de casa será, cada vez más, un lujo.





