La reconversión táctica que disparó su valor de mercado
Marc Pubill ha irrumpido como una de las grandes revelaciones de la temporada en el Atlético de Madrid. El lateral, reconvertido a central por Diego Pablo Simeone, ha firmado un curso de regularidad y jerarquía defensiva que le ha valido la convocatoria con España para el Mundial. Esa exposición ha transformado su estatus contractual. Su cláusula de rescisión está fijada en 80 millones de euros, una cifra que el club rojiblanco no considera inalcanzable para un pretendiente de la Premier League.
La apuesta de Simeone ha sido quirúrgica. Detectó en Pubill velocidad, agresividad en el duelo y capacidad de corrección a campo abierto, atributos que ha explotado como central en un sistema de máxima exigencia. El jugador ha respondido con personalidad, incluso en partidos de alto voltaje, y su rendimiento ha multiplicado el interés de los grandes clubes europeos.
La amenaza económica del United y el plan de blindaje rojiblanco
El Manchester United se ha posicionado como el principal postor. Según ha trascendido, el conjunto de Old Trafford busca un central de perfil atlético y versátil para reconstruir su zaga, y Pubill encaja en ese molde. La capacidad financiera del club inglés le permitiría abonar la totalidad de la cláusula, un movimiento que convertiría al defensor en uno de los traspasos más elevados del verano.
El Atlético ya prepara la contraofensiva contractual. El área de dirección deportiva pretende mejorar las condiciones del jugador (salario y, previsiblemente, el importe de la cláusula) para blindar un activo estratégico que aún tiene margen de crecimiento. Pubill, de momento, mantiene el foco en el tramo final de temporada y en la cita mundialista. Sin embargo, una oferta formal del United que deposite los 80 millones dejaría la decisión exclusivamente en manos del futbolista, un escenario que en el Metropolitano quieren evitar a toda costa.
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La operación, de concretarse, supondría un ingreso inmediato de 80 millones de euros para el Atlético, pero también la pérdida de un central de proyección por el que no se podría acudir al mercado en condiciones equivalentes sin un desembolso similar. La RSF de LaLiga obliga a reinvertir con prudencia cualquier plusvalía, y reemplazar a un internacional llamado a ser referencia defensiva no admite margen de error. Por eso la prioridad es retenerle, elevar su cláusula y diluir el riesgo de fuga en apenas un año de explosión deportiva.




