Florentino Pérez blinda su reelección con 150M por Olise

Un fichaje con doble filo: reforzar el ataque y ganar las elecciones

El Real Madrid se juega el próximo martes el rumbo institucional. Florentino Pérez, con la reelección en juego, ha puesto el foco en Michael Olise. Según ha trascendido, el presidente planea formalizar una oferta de 150 millones de euros al Bayern de Múnich en caso de victoria. La cifra busca dos objetivos: presionar a un gigante que no necesita vender y enviar un mensaje de ambición a la masa social.

Olise, extremo zurdo que esta temporada se ha consolidado como una de las sensaciones ofensivas de Europa, encaja en el perfil que Carlo Ancelotti necesita para oxigenar la banda derecha. Su capacidad para asociarse, romper líneas y definir en los últimos metros supone un relevo generacional de alto impacto.

El Bayern se parapeta tras un contrato blindado y un ‘no’ de 200 millones

La respuesta bávara no admite matices. Uli Hoeneß afirmó en mayo que Olise no saldría ni por 200 millones de euros. El club muniqués no tiene urgencias financieras y el contrato del internacional francés, de larga duración, le otorga una posición de fuerza absoluta. Fuentes del mercado apuntan a que la propuesta madridista incluiría variables que podrían elevar el montante final hasta los 180 millones. Las comisiones de intermediación, cuyo importe no ha trascendido, sumarían otra capa de complejidad.

La clave reside en el jugador. Sin una señal de Olise para forzar su salida, la oferta del Real Madrid se estrella contra un muro. El silencio del extremo es, de momento, la única grieta en la fortaleza bávara.

El impacto contable: 30 millones de amortización anual y la exigencia de liberar masa salarial

Un traspaso de 150 millones de euros dispararía la amortización contable por encima de los 30 millones anuales en un hipotético contrato de cinco campañas. Para cumplir con el límite salarial de LaLiga y la regla del 70% de coste de plantilla que exige la UEFA, el Real Madrid necesitaría generar plusvalías con la venta de descartes. El club mantiene un ratio de endeudamiento controlado, pero añadir una ficha de élite sin ajustes previos tensionaría el equilibrio presupuestario. La operación, de concretarse, se convertiría en el mayor desembolso blanco desde el fichaje de Hazard en 2019 y exigiría al director general, José Ángel Sánchez, una estructuración de pagos que difiriera parte del coste a ejercicios futuros. Todo depende de las urnas.