La Real Sociedad vendió a Urko González por 5 millones y ahora el Espanyol pide 25 para devolvérselo

El pivote multiplica por cinco el precio de compra en menos de una temporada

El Espanyol pagó cinco millones de euros por Urko González de Zárate en una operación que en su momento pasó desapercibida. El pivote, que no encontró espacio en el primer equipo de la Real Sociedad, ha necesitado menos de una temporada completa en Cornellà para revalorizarse de forma agresiva. El club perico ya ha comunicado que no aceptará ofertas inferiores a 25 millones de euros. La tasación, que multiplica por cinco el coste de adquisición, refleja la plusvalía latente que maneja el club catalán.

Esta valoración supone un muro para la Real Sociedad, que contemplaba la posibilidad de repescar al mediocentro de 25 años. Pagar 25 millones por un activo que se dejó escapar por cinco representaría un sobrecoste de 20 millones de euros en apenas dos ejercicios. La dirección deportiva donostiarra arrastra un evidente coste de oportunidad: el equipo necesitó alternativas en la medular durante varios tramos de la temporada, y Urko habría cubierto ese rol con un coste de amortización residual.

Amortización, plusvalía contable y el margen salarial del Espanyol

En términos contables, la operación es aún más sangrante. El Espanyol tiene a Urko vinculado con un contrato largo, lo que le permite planificar su amortización anual en un rango muy bajo en torno a un millón de euros si se asume un vínculo de cinco temporadas. Cualquier venta por encima del valor neto contable generará una plusvalía inmediata que aliviaría la masa salarial y liberaría margen en el límite salarial del club perico. La Real Sociedad, en cambio, tendría que asumir amortizaciones muy superiores si abona los 25 millones, lo que tensionaría su estructura de costes.

La situación evidencia una realidad incómoda para la planificación económica de Zubieta. La cantera donostiarra es una de las más productivas de LaLiga, pero la gestión de sus salidas no siempre maximiza el valor. Urko González de Zárate es ya un caso de manual: un futbolista con valor de mercado al alza que migró por una cifra modesta y cuyo retorno exige un desembolso desproporcionado. La Real Sociedad observa atónita cómo una decisión deportiva se convierte en un error financiero de 20 millones de euros. El Espanyol se frota las manos: la plusvalía podría cubrir una parte significativa de su presupuesto estival. La puja por el jugador, si llega, se prevé activa.