Haaland en la promesa de Riquelme: el coste real supera los 350M

El aval de 150 millones, primera barrera para una candidatura sin programa financiero público

Enrique Riquelme ha convertido a Erling Haaland en el eje de su campaña electoral por la presidencia del Real Madrid. El candidato promete un golpe de mercado descomunal para disputar el poder a Florentino Pérez. La promesa llega sin que su candidatura haya detallado aún el origen de los fondos para el aval del 15% del presupuesto exigido por los estatutos, una garantía que supera los 150 millones de euros.

Con un presupuesto estimado del club cercano a los 1.000 millones de euros para el ejercicio 2025-2026, la barrera financiera inicial es personal e intransferible. Riquelme debe acreditar liquidez o respaldo crediticio por esa cantidad sin recurrir a fondos del club. Su programa económico no ha sido presentado. La promesa de Haaland dispara la incertidumbre sobre la viabilidad del proyecto.

Un traspaso superior a 200 millones y un coste quinquenal que reventaría el límite salarial

El fichaje del delantero noruego no se movería en cifras simbólicas. Según diversas informaciones, el Manchester City solo se sentaría a negociar a partir de una oferta que supere los 200 millones de euros. El club inglés no necesita vender. Haaland es la piedra angular de su proyecto ofensivo y su contrato no incluye una cláusula de rescisión que facilite la salida.

A ese desembolso se sumaría un salario bruto anual que fuentes del mercado sitúan por encima de los 35 millones de euros. Un contrato de larga duración, más las comisiones de intermediación que podrían alcanzar el 10% del traspaso, elevaría el coste total de la operación por encima de los 350 millones de euros en un escenario quinquenal. La cifra triplica la mayor inversión histórica del club en un solo jugador.

El impacto sobre la Regulación de Sostenibilidad Financiera (RSF) de LaLiga sería inmediato. La incorporación tensaría el límite salarial hasta exigir plusvalías por ventas o ingresos extraordinarios de patrocinio para encajar la operación sin incumplir el ratio de gastos de plantilla. La masa salarial del Real Madrid ya está tensionada por fichas de primer nivel. Añadir un salario de esa magnitud obligaría a reestructurar la escala interna del vestuario.

La operación carece por ahora de cualquier viabilidad contrastada. Riquelme promete ilusión. El mercado exige garantías, respaldo financiero y un encaje normativo que nadie ha explicado.