Goldman Sachs filtrará a los compradores del Sevilla tras prestarle 178 millones

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Los grandes accionistas quieren que el banco estadounidense examine la solvencia de cada candidato antes de abrir negociaciones, tras el fracaso de la oferta liderada por Sergio Ramos

El Sevilla FC cambia de método. Después de que se cayera la compra que encabezaba Sergio Ramos junto a Five Eleven Capital, el holding del empresario argentino Martín Ink, los principales accionistas han dado a Goldman Sachs el papel central del proceso: ordenar las propuestas y hacer de primer filtro, de modo que solo lleguen a la mesa grupos con garantías económicas y un historial inversor contrastado. El mandato cubre el 85% del capital, tarea que antes llevaba JB Capital Markets, la firma de Javier Botín.

El acreedor que ya tiene 178 millones dentro

Goldman no llega de fuera. El club firmó en marzo de 2024 una financiación de 108 millones a diez años, estructurada a través del banco, y a finales de 2025 la amplió con otros 70 millones. La exposición total asciende a 178 millones, una relación que facilita que ahora ocupe también el lado de la venta.

Ese segundo tramo se articuló como préstamo participativo, una figura clave en Nervión: la legislación mercantil española lo computa como patrimonio neto a efectos de reducción de capital y disolución. Al acabar la moratoria que dejaba fuera del cómputo las pérdidas de la pandemia, ese dinero alejó al club de la causa de disolución, con un patrimonio neto negativo que ya condicionaba la venta a Five Eleven.

El filtro protege también la deuda del banco

Desde el despacho de un acreedor, la lógica es sencilla. Quien compre el club heredará esos 178 millones, así que al banco le conviene que el nuevo dueño tenga capacidad para atender los vencimientos y, llegado el caso, recapitalizar. En financiaciones de este tamaño es habitual además que un cambio de control pase por la conformidad de los prestamistas, lo que da a Goldman una posición privilegiada para medir cada oferta.

Su cartera internacional añade otra función: identificar inversores interesados en entrar en el fútbol europeo e incluso facilitar financiación a los grupos con un perfil adecuado. El banco conoce bien LaLiga. El Betis reordenó su deuda con un préstamo de 125 millones de Goldman, y el Valencia CF también es cliente de la entidad desde la operación para reanudar las obras de su estadio.

Cada 100 euros por acción mueven 8,8 millones

La última palabra seguirá en manos de los grandes accionistas, en un capital que ya vivió el pulso de Del Nido con sus socios americanos, y el precio será la variable decisiva. La referencia son los más de 3.000 euros por acción que llegó a plantear Five Eleven Capital. En la junta de accionistas de 2025, 90.277 acciones equivalían al 87,25% del capital, lo que sitúa el total en unas 103.470 acciones.

El 85% equivale así a unas 87.950 acciones, y cada 100 euros de precio por título mueve 8,8 millones. A 3.000 euros justos, los vendedores recibirían 263,9 millones; para acercarse a los 300 millones que se manejan como horizonte, la oferta tendría que rondar los 3.400 euros por acción.

El comprador pagará tres facturas distintas

A ese desembolso habrá que sumar la deuda que arrastre el club en el momento de la firma y, previsiblemente, una ampliación de capital para acelerar la recuperación económica. Son tres facturas con destinatarios distintos: los accionistas cobran la primera, los acreedores esperan la segunda y la tercera va directa a la caja del club.

Por eso la solvencia pesa tanto como el precio. En su recta final, la compra de Five Eleven Capital quedó supeditada a que el grupo aportara garantías bancarias por el total de la operación, y ese es justo el punto que el nuevo filtro quiere resolver antes de negociar.