Los distribuidores de la zona inglesa estiman 190.476 litros diarios servidos durante las semanas con partidos de Inglaterra, un 30% más que en un verano normal sin torneo
El Mundial de Norteamérica 2026 está generando un impacto económico excepcional en Benidorm. La hostelería de la zona inglesa registra ventas de cerveza con un incremento del 30% respecto a una temporada estival convencional, según distribuidores consultados. La causa: la decisión masiva de los aficionados británicos de seguir el torneo desde la Costa Blanca en lugar de viajar a las sedes de Estados Unidos, Canadá y México.
El coste del viaje lo cambia todo
El factor determinante es económico. Desplazarse y alojarse durante el Mundial en Norteamérica puede superar los 15.000 y 20.000 euros por persona. Para el perfil mayoritario del turismo británico que acude a Benidorm, esa cifra resulta inaccesible. El resultado: más afición en los pubs de la Costa Blanca y menos en las gradas de los estadios del torneo. El artículo sobre los 16 estadios que albergan el Mundial 2026 detalla los recintos que se están quedando sin este segmento de aficionado europeo.
Cuatro millones de litros, 190.000 al día
Las cifras que manejan los grandes mayoristas de la zona son de escala industrial. Cada distribuidor ha movido en torno a 700.000 litros de cerveza en las tres semanas centrales del campeonato, lo que suma cerca de cuatro millones de litros en el conjunto del mercado local. Ginés Cañavate, uno de los principales mayoristas del área, atribuye parte del volumen al perfil demográfico de la afluencia: turistas jóvenes con alto ritmo de consumo.
La cifra diaria que se desprende de ese agregado es de 190.476 litros en 21 días, con picos claramente concentrados en los días de partido de la selección inglesa.
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La estación marca la diferencia con Catar 2022
La comparación con el Mundial de Catar ilustra el peso que tiene el calendario en el negocio hostelero. En noviembre y diciembre de 2022, los distribuidores de Benidorm movieron alrededor de 300.000 litros. La Eurocopa de verano de 2024 elevó esa cifra a 700.000 litros. En el Mundial de 2026, un distribuidor de referencia prevé cerrar entre 800.000 y 900.000 litros solo en su cartera de clientes.
La variable temperatura actúa como multiplicador: el calor de julio eleva la demanda de cerveza y, sobre todo, de agua, que se ha convertido en el producto más difícil de mantener en stock. Varios establecimientos agotaron sus existencias durante el pasado fin de semana y tuvieron que ejecutar reposiciones urgentes.
Cerveza española frente a marcas importadas
El mix de producto revela una decisión de consumo puramente económica. La cerveza de fabricación española domina las ventas porque su precio ronda los 2 euros la pinta frente a los 5 euros que alcanzan las marcas importadas del Reino Unido. Las sidras británicas, tanto tradicionales como de sabores, mantienen una cuota relevante. El vino tinto retrocede en favor de blancos económicos y semidulces, aunque es un mercado marginal entre la clientela británica.
Visit Benidorm ya registraba en 2025 el mínimo histórico de desempleo turístico, con Reino Unido como primer mercado emisor con más del 40% de las pernoctaciones hoteleras. El Mundial de 2026 amplifica esa dependencia económica y la convierte, al menos durante julio, en un generador de ingresos extraordinario para la hostelería local.




