Una investigación con más de 10.600 encuestados confirma que la preferencia por uno u otro jugador correlaciona con el espectro izquierda-derecha, con el efecto más marcado en jóvenes
El debate sobre el mejor futbolista de la historia tiene, al parecer, una dimensión que va bastante más allá del campo. Un estudio publicado en SSRN por investigadores de la Universidad Tecnológica de Nanyang (Singapur) concluye que la preferencia entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo funciona como predictor estadístico de la ideología política de las personas en 26 países y seis continentes.
La investigación, liderada por el profesor Saifuddin Ahmed, encuestó a 10.661 personas entre abril y mayo de 2026. El hallazgo central: quienes se identifican como progresistas o de izquierda tienden a preferir a Messi, mientras que los perfiles más conservadores o de derechas se inclinan por Ronaldo.
Por qué los arquetipos de ambos jugadores generan esa brecha
Los autores del estudio lo atribuyen a las imágenes públicas radicalmente distintas que proyectan los dos futbolistas. Messi es percibido globalmente como un jugador reservado, orientado al equipo y centrado en la familia, valores que sintonizan con visiones comunitarias y horizontales propias del centro-izquierda. Ronaldo, en cambio, es identificado con el dominio individual, la autoafirmación y la celebración del éxito personal, atributos que encajan con los valores de jerarquía y autoridad más presentes en el conservadurismo.
Más allá de la ideología, el estudio identificó otros predictores independientes. La autoestima elevada, la orientación autoritaria y el consumo de vídeo corto (plataformas de formato breve) predijeron preferencia por Ronaldo. La reflexión cognitiva (pensamiento analítico frente al intuitivo) predijo de forma débil, pero estadísticamente significativa, la preferencia por Messi.
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El efecto de la ideología sobre la preferencia deportiva no es exclusivo de ninguna franja de edad, pero sí es más intenso entre los jóvenes y se atenúa hasta perder significación estadística en cohortes de mayor edad. Los propios autores señalan que este patrón es coherente con la idea de que las generaciones socializadas bajo un mayor "ordenamiento de identidad" política transfieren esa lógica a preferencias culturales aparentemente alejadas de la política.
Resultados por país y lo que implica para el negocio del fútbol
De los 26 países analizados, 11 mostraron una preferencia media estadísticamente significativa por Ronaldo (entre ellos Singapur, India, México, China y Turquía). 8 países favorecieron a Messi (incluidos España, el Reino Unido, Canadá y Finlandia). Los 7 restantes no mostraron diferencia clara.
Para la industria del fútbol, el hallazgo tiene consecuencias prácticas. Los derechos de imagen de un futbolista no se negocian en el vacío: el perfil psicográfico de su base de fans condiciona qué marcas encajan con su imagen, en qué mercados tiene mayor penetración y con qué valores se asocia el producto que respalda. La imagen de Messi, alineada con perfiles más analíticos y progresistas, genera afinidades distintas a las de Ronaldo, cuya audiencia responde mejor a mensajes de éxito individual y autoconfianza.
Esta segmentación tampoco es ajena al valor de los trofeos. El debate sobre quién merece el Balón de Oro tiene años enfrentando interpretaciones muy distintas sobre qué merece más reconocimiento: la constancia colectiva o la supremacía individual. El estudio de NTU Singapur ofrece ahora evidencia empírica de que esa divergencia no es solo deportiva.
El paper completo está disponible en SSRN.




