Los clubes de Primera Federación pagan 3.000 euros por partido en arbitraje

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De cada recibo unificado de 3.000 euros, la RFEF retiene 2.060 euros y reparte el resto entre el trío arbitral, el informador y el Órgano Arbitral.

Ese importe es el que abona el club local en cada partido oficial de la Primera Federación durante la temporada 2026/27, según la tarifa que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) prorroga para el nuevo curso. El recibo es único, pero se fracciona en seis partidas distintas antes de llegar a sus destinatarios.

Así se reparte el recibo unificado

Concepto Importe
RFEF 2.060 €
Árbitro principal 325 €
Árbitro asistente (x2) 180 € cada uno
Cuarto árbitro 95 €
Informador 80 €
Órgano Arbitral 80 €

El trío arbitral, formado por el árbitro principal y los dos asistentes, concentra 685 euros del total. El cuarto colegiado, el informador y el Órgano Arbitral (el organismo que supervisa designaciones y disciplina del colectivo) se reparten los 255 euros restantes al margen de la parte que retiene la Federación.

El coste real para los clubes de la categoría

La Primera Federación reúne cuarenta clubes en dos grupos de veinte equipos, con 38 jornadas de liga regular, lo que supone 19 partidos como local por club. Multiplicando esa cifra por los 3.000 euros del recibo, cada equipo afronta unos 57.000 euros en gastos arbitrales solo por su competición doméstica, sin contar Copa del Rey ni promoción de ascenso. A escala de categoría, la factura conjunta ronda los 2,28 millones de euros por temporada, de los que algo más de 1,56 millones quedan en las cuentas de la RFEF.

Una tarifa que se mantiene desde hace temporadas

La circular oficial de la RFEF para la temporada 2025/26 ya recogía este mismo desglose, y el organismo lo prorroga para 2026/27. La cifra confirma una escalada moderada respecto al recibo unificado de 2.900 euros vigente en la temporada 2021/22, cuando la categoría se estrenaba como tercer nivel del fútbol español tras la última reforma de competiciones.

Es una partida fija e inevitable en el presupuesto de los cuarenta clubes, ajena al resultado deportivo y ligada a cada jornada disputada como local. En un fútbol no profesional donde la gestión de el estamento arbitral genera controversia recurrente, conocer el reparto exacto de estas tarifas aporta transparencia a clubes y aficionados sobre un coste que rara vez sale a la luz.