La impugnación que tensa la relación entre el club, la RFEF y LaLiga
El Real Madrid ha presentado una demanda ante la jurisdicción civil contra los acuerdos audiovisuales que la RFEF y LaLiga sellaron para la explotación comercial de la Copa del Rey. El club blanco considera que el nuevo modelo de gobernanza lesiona sus derechos económicos y vulnera la normativa de competencia, según ha podido saber futbolfinanzas.com.
La controversia se centra en la arquitectura del reparto. Los contratos vigentes, en vigor desde el ciclo 2022-2025, canalizan los ingresos por audiovisual a través de una sociedad conjunta que la RFEF controla con un 51%, mientras que LaLiga retiene el 49% restante. El Real Madrid cuestiona la proporcionalidad de las aportaciones. Su argumento jurídico descansa en que la distribución final penaliza a los clubes con mayor capacidad de generar audiencia, erosionando el valor de mercado del torneo.
El contrato de 100 millones que amenaza con reventar el equilibrio financiero
El paquete de derechos televisivos de la Copa del Rey supera los 100 millones de euros por temporada cuando se integran las ventanas internacionales. La RFEF argumenta que la centralización garantiza un ingreso mínimo garantizado a los clubes modestos, en línea con el principio de solidaridad recogido en la Regulación de Sostenibilidad Financiera (RSF) de la UEFA. La parte madridista replica que la estructura actual distorsiona la libre competencia y la retribución justa por la generación de contenidos.
El litigio irrumpe en un momento delicado para las cuentas del Real Madrid. La partida de ingresos por audiovisual representa cerca del 35% de su facturación consolidada. Cualquier recorte en la cuota del torneo copero impacta directamente en el límite salarial que LaLiga le asigna cada temporada. La entidad presidida por Florentino Pérez busca anular las cláusulas que le impiden negociar sus propios derechos de retransmisión en la competición del KO.
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Un fallo que marcará el modelo de negocio de las competiciones domésticas
La resolución judicial, si llega a sentencia firme, alterará el equilibrio de poder en el fútbol español. Un dictamen favorable al club abriría la puerta a una negociación individualizada de los derechos de Copa del Rey, fraccionando el pastel televisivo que la RFEF utiliza para financiar su estructura federativa. Equipos como el Barcelona o el Atlético de Madrid siguen el proceso con atención, aunque de momento no se han personado en la causa.
El expediente recuerda al litigio que el Real Madrid ya mantuvo con la UEFA a raíz del proyecto de la Superliga. En aquella ocasión, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dejó claro que las federaciones no pueden imponer restricciones injustificadas a la libre prestación de servicios. Ahora, el club traslada esa doctrina al perímetro doméstico. El Juzgado de lo Mercantil número 17 de Madrid deberá decidir si la centralización forzosa es un instrumento legítimo de redistribución o una restricción encubierta a la competencia.




