La Quiniela incluye el fútbol femenino y la Liga F recibirá ingresos

El reparto actual de los ingresos del juego en el fútbol masculino

Pedro Sánchez ha anunciado que el Consejo de Ministros aprobará la inclusión del fútbol femenino en La Quiniela. La medida permite que los clubes de la Liga F participen en los ingresos generados por el juego público. Un mecanismo idéntico al que sostiene, desde hace décadas, a los clubes de la LaLiga masculina.

En el ejercicio 2022-2023, según los datos oficiales de SELAE, La Quiniela canalizó apuestas por valor de 592 millones de euros. De esa cifra, la Liga de Fútbol Profesional recibió 49,2 millones de euros en concepto de derechos de explotación comercial. Una partida que los clubes de Primera y Segunda División integran directamente en su presupuesto anual.

Un balón de oxígeno financiero para la Liga F

La estructura presupuestaria de la Liga F difiere radicalmente de la masculina. El presupuesto medio de un club de la máxima categoría femenina ronda los 2,5 millones de euros. El nuevo flujo de ingresos procedente de La Quiniela supone, para la mayoría de estas entidades, un incremento de tesorería de impacto inmediato.

Aún no se ha detallado el porcentaje de reparto que corresponderá a la Liga F. Sin embargo, cualquier retorno económico derivado del juego público constituye un ingreso adicional que refuerza la profesionalización de la competición. La participación en la recaudación del sistema de apuestas equipara, por primera vez, a ambos géneros en el modelo de financiación del deporte profesional.

La dimensión política de una decisión con impacto en caja

El Presidente del Gobierno ha enmarcado la medida en la apuesta por la igualdad. La modificación legislativa que se tramitará incorpora la competición femenina al catálogo de eventos deportivos sobre los que se pueden formalizar apuestas gestionadas por SELAE. Una operación de ingeniería regulatoria que, más allá del discurso, traslada euros desde la recaudación de las apuestas deportivas hacia las cuentas de explotación de los clubes femeninos.

La medida no requiere la creación de nuevos juegos. Basta con añadir los partidos de la Liga F al boleto existente. La Administración General del Estado mantiene intacta su capacidad recaudatoria. El ajuste se produce en la distribución del margen, donde los clubes femeninos pasan a ser acreedores de un derecho económico que, hasta ahora, operaba en exclusiva para el fútbol masculino.

El texto normativo deberá concretar el coeficiente de participación que asigna, así como los mecanismos de control y supervisión. La Real Federación Española de Fútbol y el Consejo Superior de Deportes intervienen habitualmente como garantes del equilibrio en este tipo de repartos. La experiencia del modelo masculino sugiere que el trámite culminará con la firma de un convenio entre SELAE, la RFEF y la Liga F.