El molde financiero que estructura cada operación
El Benfica activa el protocolo de sustitución de activos con mayor plusvalía potencial. La dirección deportiva encabezada por Rui Pedro Braz maneja una shortlist de tres guardametas para suceder a Anatoliy Trubin si el ucraniano abandona Da Luz en el verano de 2026. Tres perfiles con valoraciones dispares, edades distintas y un patrón común: margen de crecimiento contable superior al 40% en todos los casos.
Trubin aterrizó en Lisboa en 2023 previo pago de 10 millones de euros fijos al Shakhtar Donetsk más variables. Su valor de mercado se ha disparado hasta los 35 millones de euros según Transfermarkt, una revalorización del 250% que el club lisboeta quiere monetizar. La cláusula de rescisión, fijada en 100 millones de euros, actúa como techo negociador no como precio real de salida.
Tres vías de inversión con estructuras contractuales diferenciadas
Lukas Hornicek (SC Braga, 23 años) representa la opción doméstica con menor desembolso. El internacional checo sub-21 firma hasta 2028 y su cláusula de rescisión asciende a 20 millones de euros. El Benfica maneja una horquilla de negociación entre 12 y 14 millones de euros si activa el interés antes del 30 de junio. Hornicek, formado en la cantera del Pardubice, acumula 67 partidos en la Primeira Liga con un porcentaje de paradas del 76,3%.
La segunda vía apunta a Ederson Morais (Fenerbahçe, 26 años). El brasileño renovó en 2025 con una mejora salarial que lo sitúa en 3,8 millones de euros netos por temporada. Su cláusula de salida se fijó en 35 millones de euros pero el Benfica exploraría una cesión con obligación de compra diferida al ejercicio 2027/28. El club turco, presionado por la RSF de la UEFA, necesita cuadrar su masa salarial antes del 1 de julio.
Lee también
El tercer nombre es el más exótico y el de mayor recorrido financiero. Temirlan Anarbekov (Kairat Almaty, 21 años) acumula 12 internacionalidades con Kazajistán y un coeficiente de goles encajados por partido de 0,87 en la presente Liga Premier kazaja. Su contrato expira en diciembre de 2027 y el Kairat tasó al guardameta en 8 millones de euros durante la última ventana invernal.
La cotización del activo ucraniano y el escudo contable
Trubin, con contrato hasta 2029, acumula 112 paradas en la presente temporada. Su amortización contable anual es de 2 millones de euros. Una venta por 45 millones de euros generaría una plusvalía neta de 39 millones de euros antes del cierre del ejercicio 2025/26. El Manchester United y el Inter de Milán han solicitado condiciones al entorno del jugador, según ha podido saber futbolfinanzas.com.
La estrategia del Benfica pasa por cerrar al sustituto antes de oficializar la salida del titular. Un movimiento de caja que evita el recargo del 15-20% que los clubes vendedores aplican cuando detectan urgencia en el comprador. La dirección financiera, con Miguel Coelho al frente, ya ha proyectado tres escenarios de tesorería según el destino final de Trubin.
Incógnita táctica para el nuevo ciclo
El sucesor de Trubin heredará un sistema que exige juego de pies de alto nivel. Roger Schmidt construyó la salida de balón desde el área pequeña con el ucraniano como primer pase. Hornicek ofrece 84% de precisión en pase corto frente al 78% de Anarbekov. La variable táctica pesa en la decisión final tanto como la amortización contable.
El margen de acierto del Benfica en esta operación definirá su capacidad para competir con Porto y Sporting CP en el próximo ciclo trienal de la Primeira Liga. La masa salarial actual, fijada en 87 millones de euros brutos, permite absorber cualquiera de los tres perfiles sin tensionar el límite salarial aprobado por la Liga Portugal.




