Villarreal reduce su presupuesto de €215M, ficha a Iñigo Pérez e incentiva la cantera

El cuarto mayor presupuesto de LaLiga como punto de inflexión

El Villarreal CF ha diseñado un cambio de modelo que arrancará en la temporada 2026-27. El consejero delegado, Fernando Roig Negueroles, impulsa una hoja de ruta para devolver al club a sus orígenes: cantera, contención del gasto y detección de talento emergente. La decisión llega tras un ejercicio 2025-26 en el que el Submarino manejó el cuarto mayor presupuesto de LaLiga, con 215 millones de euros, la cifra más alta de su historia.

La dirección del club considera que repetir ese nivel de inversión resulta insostenible. El verano de 2025 fue excepcional: más de 106 millones de euros en fichajes, impulsados por ventas anteriores y por la urgencia de construir una plantilla competitiva para regresar a la élite. Roig Negueroles descarta hipotecar a la entidad con una estructura de gasto dependiente de plusvalías y de la presencia en Champions League.

Iñigo Pérez, principio de acuerdo por dos temporadas más una opcional

El relevo en el banquillo ya está perfilado. Marcelino García Toral anunció este lunes que no continuará al frente del equipo la próxima temporada. El Villarreal buscaba un perfil con plena implicación en el nuevo modelo y el elegido es Iñigo Pérez, actual técnico del Rayo Vallecano. Existe un principio de acuerdo por dos temporadas más una opcional. La operación se oficializará al término de la presente campaña.

El entrenador navarro, de 38 años, encaja en el escenario que proyecta la entidad: un técnico capacitado para trabajar con futbolistas en crecimiento, dar valor al colectivo y acompañar el desarrollo de jugadores jóvenes. Su llegada simboliza el giro hacia un Villarreal más reconocible en su filosofía de juego y en su política de plantilla.

La Cantera Grogueta como motor económico y la contención en fichajes

El proyecto aspira a que Miralcamp vuelva a ser una vía real hacia el primer equipo. La referencia son futbolistas como Santi Cazorla, Pau Torres, Álex Baena, Yeremy Pino, Nico Jackson, Chukwueze o Jörgensen. Jugadores formados o impulsados desde la estructura grogueta, capaces de consolidarse en LaLiga y generar valor deportivo y económico. El club entiende que los futbolistas de bajo coste procedentes del fútbol base permiten generar mayores plusvalías contables en caso de venta futura.

El segundo pilar será el mercado. Se seguirá fichando, pero con una idea más selectiva: jugadores jóvenes, emergentes, con margen de crecimiento y operaciones acordes a la realidad económica del club. La prioridad será encontrar perfiles que aporten rendimiento inmediato y se revaloricen con el paso de las campañas. También se valorarán oportunidades a coste cero o con inversiones moderadas que no comprometan la estructura salarial ni eleven en exceso las amortizaciones.

El reto es exigente: competir en Champions League, mantenerse en la zona alta de LaLiga e iniciar una transición hacia un modelo más prudente. El Villarreal que proyecta Roig Negueroles se propone volver a parecerse al que mejor funcionó: detectar talento antes que otros, formar jugadores, darles espacio, competir en Europa y vender bien cuando llegue el momento. Menos gasto estructural, más patrimonio propio y una idea clara: volver a competir sin dejar de ser Villarreal.