La RFEF estrena un control económico por categorías: auditoría y control de deudas obligatorios solo en Primera RFEF

El nuevo sistema escalonado diferencia exigencias entre Tercera, Segunda y Primera RFEF y se implantará de forma progresiva hasta la temporada 2028-29 con incentivos para cumplidores y sanciones para infractores

La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha presentado a los clubes las nuevas modificaciones de su modelo de control económico. El sistema introduce por primera vez una estructura de requisitos diferenciada por categoría, con exigencias crecientes desde la Tercera RFEF hasta la Primera RFEF, y fija como horizonte de implantación completa la temporada 2028-29.

Qué se exige en cada categoría

El modelo distingue tres niveles de control con requisitos acumulativos:

La Tercera RFEF (nivel básico) debe cumplir con monitorización de presupuesto, balance y cuenta de resultados, certificados de estar al corriente con AEAT y TGSS, transparencia, plan de ajuste, formación, sistema sancionador y sistema incentivador. No se exige seguimiento de pago de salarios, auditoría ni control de deudas.

La Segunda RFEF (nivel intermedio) añade a los requisitos anteriores el seguimiento y control de pago de salarios. La auditoría y el control de deudas siguen sin ser obligatorios en este escalón.

La Primera RFEF (nivel avanzado) incorpora los tres requisitos que los niveles inferiores no tienen: seguimiento salarial, auditoría y control de deudas. Es el único nivel con el sistema de control económico completo.

Formación obligatoria: entre 25 y 50 horas según categoría

Una de las novedades más relevantes es la obligación de formación en gestión para los responsables de los clubes. Las áreas cubiertas son marketing, patrocinio y comunicación, legal, contable, financiera y control económico, laboral y dirección estratégica. La carga formativa se sitúa entre 25 y 50 horas según la categoría, lo que supone una exigencia de profesionalización real para clubes que históricamente han operado sin personal especializado en estas áreas.

Transparencia, planes de ajuste e incentivos

El sistema obliga a los clubes a publicar sus datos económicos en portales de transparencia y establece un plan de ajuste obligatorio para aquellos con fondos propios negativos. El modelo combina presión correctiva con incentivos positivos: los clubes que cumplan los requisitos acceden a un sistema incentivador, mientras que los incumplidores se exponen al sistema sancionador.

El periodo contable se adapta al calendario deportivo, con ejercicio fiscal de 1 de julio a 30 de junio, eliminando el desajuste entre el año natural y la temporada deportiva que ha complicado históricamente la supervisión financiera de los clubes españoles de categorías inferiores.

El contexto: profesionalizar el fútbol no profesional

La implantación progresiva hasta 2028-29 reconoce que la mayoría de clubes afectados no tienen capacidad inmediata para asumir todos los requisitos. La Primera RFEF, que agrupa a clubes con presupuestos que en algunos casos superan los 5 millones de euros anuales, tiene margen para adaptarse. La Tercera RFEF, con entidades que en muchos casos operan con presupuestos inferiores al millón de euros y sin personal administrativo especializado, necesita el periodo de transición para construir la estructura mínima que el nuevo modelo exige.

El objetivo declarado de la RFEF es doble: mayor sostenibilidad financiera y mayor profesionalización de la gestión. En el contexto del fútbol español, donde los impagos de salarios y las deudas con la administración han sido recurrentes en categorías semiprofesionales, el nuevo sistema supone un paso hacia un modelo de supervisión más parecido al que aplica LaLiga en el fútbol profesional.