El rendimiento irregular del central neerlandés de 21 años ha abierto un debate interno en el club, que es consciente de que su valor de mercado sigue siendo alto y que una venta este verano podría generar plusvalía o liberar masa salarial para otras operaciones
El Real Madrid no descarta vender a Dean Huijsen en el mercado de verano de 2026, apenas un año después de haberlo fichado por más de 60 millones de euros. El central neerlandés de 21 años llegó al Santiago Bernabéu como apuesta de presente y futuro, pero su adaptación no ha cumplido las expectativas generadas, y la dirección deportiva del club empieza a valorar si su activo tiene más valor en el mercado externo que en la dinámica interna de la plantilla.
El problema de rendimiento: inconsistencia en el momento equivocado
La adaptación de Huijsen al entorno del Real Madrid ha sido más compleja de lo previsto. El central ha alternado acciones de alto nivel con errores de concentración y toma de decisiones que han tenido impacto directo en resultados. En un club donde cada fallo se magnifica por la presión mediática y la exigencia del entorno, esa inconsistencia ha erosionado la confianza interna en el jugador con mayor rapidez de lo esperado para alguien de su edad.
El salto desde un contexto de menor exigencia hasta el primer equipo del Real Madrid es uno de los procesos de adaptación más exigentes del fútbol europeo. No todos los jugadores jóvenes lo superan en el primer año, y Huijsen no ha sido la excepción.
El valor de mercado se mantiene: la oportunidad financiera
A pesar del rendimiento irregular, el Real Madrid es consciente de que el valor de mercado de Huijsen no ha caído en proporción a sus dificultades. Su edad (21 años), su proyección como uno de los centrales más prometedores de Europa y las cualidades físicas y técnicas que justificaron la inversión inicial siguen siendo argumentos que sostienen su precio en el mercado. Varios clubes europeos siguen su situación convencidos de que su potencial puede desarrollarse en un contexto diferente y con más protagonismo garantizado.
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Esa combinación, activo con valor de mercado alto y encaje deportivo cuestionado, es exactamente la que genera las condiciones para una venta con plusvalía. Si el Madrid pagó más de 60 millones y puede recuperar esa cifra o superarla en el mercado de verano, la operación generaría un beneficio contable que ayudaría a financiar nuevas incorporaciones en otras posiciones prioritarias, entre ellas la propia defensa central, que necesita refuerzo según la planificación del club para 2026-27.
La lógica de La Fábrica aplicada a los fichajes externos
El Real Madrid ha desarrollado en los últimos años, bajo la dirección de Manuel Fernández en La Fábrica, un modelo de gestión de activos que combina desarrollo interno y ventas con plusvalía. Ese mismo principio puede aplicarse a Huijsen: si el jugador no va a tener los minutos y el protagonismo que necesita para desarrollarse en el primer equipo blanco, cederle o venderle maximiza su valor antes de que el rendimiento irregular empiece a depreciarlo.
La amortización contable del fichaje de Huijsen se distribuye a lo largo de los años de contrato. Una venta este verano, si se realiza por encima de su valor contable en libros, genera una plusvalía que computa directamente en los ingresos del club y mejora el balance del ejercicio, lo que tiene implicaciones sobre el cálculo del límite salarial bajo la Regulación de Sostenibilidad Financiera (RSF) de LaLiga.
El verano decide
La dirección deportiva del Real Madrid no ha cerrado ninguna puerta. Mantener a Huijsen y apostar por su desarrollo a largo plazo sigue siendo una opción, especialmente si el club no recibe una oferta que considere suficientemente atractiva. Pero el debate interno existe y la señal de que una salida prematura gana fuerza en los despachos del Bernabéu es significativa para un jugador que llegó hace menos de doce meses.
El verano de 2026 será determinante. Para Huijsen, porque definirá si continúa en el proyecto blanco o busca minutos en otro contexto. Para el Real Madrid, porque la gestión de este activo de 60 millones será una prueba de su capacidad para tomar decisiones difíciles con jugadores jóvenes sin dejar que el coste de adquisición condicione la racionalidad de la decisión.




