Manuel Vizcaíno dimite tras doce años al frente y cede el cargo a un inversor que ya tenía acciones de Nomadar, la filial tecnológica cotizada del club
El Cádiz CF ha hecho oficial este viernes el relevo en su presidencia. Manuel Vizcaíno, que ha dirigido la entidad amarilla durante doce años, anunció su dimisión en una carta de despedida, y el club confirmó en un mensaje institucional que el empresario mexicano Christian Septien asume el cargo con efecto inmediato.
Septien no llega al club como un desconocido para las cuentas del Cádiz. Según ha trascendido, el nuevo presidente adquirió recientemente acciones de Nomadar, la filial tecnológica del Cádiz CF que cotiza en bolsa, en una operación gestionada junto al vicepresidente Rafael Contreras. Semanas antes de su nombramiento, Septien ya había pasado una semana en Cádiz visitando las instalaciones deportivas de la entidad, un movimiento que en retrospectiva apunta a una toma de posición preparada de antemano más que a un fichaje de urgencia.
Un relevo en plena tensión sobre las cuentas del club
La salida de Vizcaíno llega después de una temporada marcada por la incertidumbre económica. El propio presidente saliente defendió semanas atrás que el club mantenía "una deuda neta súper controlada", en respuesta a las críticas surgidas en torno a Nomadar y a la gestión financiera de la entidad. Según los datos de transparencia del propio Cádiz CF, el endeudamiento del club (deudas totales sobre ingresos relevantes según la normativa de LaLiga) se sitúa en el 15,60%, y la retribución de la primera plantilla representa el 26,48% del presupuesto total.
El club también había sometido a votación una ampliación de capital para convertir deuda y préstamos en acciones, una operación que refuerza el peso accionarial de los principales inversores tras la sentencia que anuló la ampliación de 2020. Al inicio de la presente temporada, la dirección del club llegó a avalar con 4 millones de euros la inscripción de la plantilla en LaLiga, un mecanismo que evidencia la dependencia de respaldos financieros externos para garantizar la operativa del primer equipo.
Lee también
Un patrón que se repite en el fútbol español
El relevo del Cádiz no es un caso aislado. Otros clubes históricos han pasado recientemente por procesos similares de entrada de capital externo: el CD Eldense también cambió de manos con un grupo inversor internacional al frente, y la venta del RCD Espanyol sigue un guion parecido de inversores extranjeros tomando el control de entidades con historia. En todos los casos, el argumento es el mismo: capitalizar el club para sostener su proyecto deportivo.
Qué cambia con Septien en la presidencia
En su primer mensaje como presidente, Septien fijó tres prioridades: reforzar la dirección deportiva, construir una plantilla competitiva y gestionar el club con "cercanía, transparencia y comunicación directa", en clara alusión al desgaste institucional de los últimos meses. Su perfil, con experiencia en el mercado del entretenimiento y los medios, y su entrada previa en el capital de Nomadar sitúan a la nueva presidencia en la misma línea de diversificación de ingresos que el club ya había iniciado con esa filial tecnológica, financiada en parte con fondos del Plan Impulso de LaLiga.
El cambio se produce en un momento delicado para el Cádiz CF, que afronta la temporada 2026-27 tras rozar el descenso a Primera Federación el curso pasado y con la campaña de abonados ya en marcha. La gestión económica de Septien, y en particular el futuro de Nomadar como vía de ingresos, será el primer test real de su etapa al frente del club gaditano.




