EEUU impone aislamiento a la selección del Congo por el ébola

El protocolo de 21 días que blinda Houston

El gobierno de Estados Unidos exige a la selección de la República Democrática del Congo un aislamiento de 21 días en Bélgica antes de autorizar su ingreso al país. El detonante: el brote de ébola activo en territorio congoleño. La medida se notificó oficialmente a la FIFA, a la federación congoleña y al gobierno de Kinshasa.

Andrew Giuliani, director ejecutivo del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, confirmó a ESPN los términos del protocolo. El combinado africano permanece concentrado en Lieja y solo podrá viajar a Houston si mantiene intacta la burbuja sanitaria durante las tres semanas previas al torneo. Giuliani fue contundente: no hay margen para excepciones.

El Departamento de Seguridad Nacional sitúa la protección de ciudadanos, jugadores y aficionados como prioridad absoluta. La administración estadounidense blinda así la sede de Texas ante cualquier riesgo de propagación del virus en el certamen que arranca el 11 de junio.

Una exención condicionada con el debut en el Grupo K como telón de fondo

La selección congoleña ha quedado exenta de la prohibición temporal de viaje que afecta a ciudadanos de República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur. La exención tiene una contrapartida innegociable: el cumplimiento estricto del confinamiento preventivo. Cualquier incumplimiento supone la cancelación del permiso de entrada.

El combinado africano disputará su segundo Mundial tras el debut de 1974, cuando compitió bajo la denominación de Zaire. Su estreno en el Grupo K está programado para el 17 de junio frente a Portugal en Houston. La preparación en suelo belga se mantiene sin alteraciones, aunque condicionada por un protocolo que convierte cada jornada en un requisito administrativo para pisar territorio estadounidense.

El coste logístico de la burbuja sanitaria no ha trascendido. La FIFA no se ha pronunciado sobre quién asume los gastos derivados del aislamiento prolongado ni si existen mecanismos de compensación para la delegación congoleña. Tampoco consta una póliza específica vinculada a emergencias sanitarias dentro de la cobertura del torneo. La factura de blindar epidemiológicamente un Mundial suma una nueva partida, todavía sin cuantificar.