La parálisis del Nuevo Sardinero: el Ayuntamiento aparca la inversión mientras el Racing espera

El proyecto del Nuevo Sardinero continúa varado. La concejala delegada de Deportes, Beatriz Pellón, confirmó en el pleno municipal del jueves que el Ayuntamiento de Santander mantiene el estudio de las opciones técnicas y jurídicas para abordar el futuro del estadio. La respuesta, dirigida al edil del PRC Vicente Nieto, replica el mensaje ya emitido en enero. No existe un calendario de actuaciones. Tampoco una partida presupuestaria aprobada.

El estadio de El Sardinero, con más de 30 años desde su última gran reforma, necesita una intervención estructural. El club y el consistorio firmaron un convenio marco en legislaturas anteriores. La renovación integral se prometió como eje de la candidatura al Mundial 2030. Descabalgada la opción, el ritmo burocrático se ha frenado.

La concesión a largo plazo bloqueada por el impacto urbano

El equipo de gobierno analiza una concesión a largo plazo como vía para que el Racing invierta según sus necesidades. La fórmula permitiría al club explotar comercialmente el estadio y abordar reformas estructurales. Beatriz Pellón subrayó la complejidad de la operación. Afecta al entorno urbano, la movilidad y los servicios municipales. El consistorio teme desequilibrar la ciudad.

Para el Racing, la parálisis supone una losa financiera. Un recinto moderno incrementaría los ingresos por matchday y abriría la puerta a los naming rights. Un recinto modernizado en Segunda División puede suponer un incremento de los ingresos por matchday de entre un 15% y un 25%, según estimaciones de LaLiga. Con el proyecto congelado, el club debe ajustar su masa salarial al límite de LaLiga sin el colchón de nuevos ingresos recurrentes. La Regulación de Sostenibilidad Financiera no admite proyecciones sin contrato firmado.

La concesión administrativa permitiría al club ejecutar las obras y explotar el estadio durante un periodo largo. El modelo se ha aplicado en otros clubes con resultado dispar. El Ayuntamiento de Santander teme perder el control urbanístico de una zona sensible. La movilidad, el estacionamiento y los servicios públicos complican el equilibrio. La concejala no detalló plazos para la próxima reunión de la comisión.

La cubierta, único avance tangible del convenio

Mientras el proyecto global sigue en estudio, el anexo al convenio avanza exclusivamente con las obras de la cubierta de El Sardinero. La comisión de seguimiento se reunirá en las próximas semanas para fijar los pasos siguientes una vez concluya este acuerdo entre el Ayuntamiento y el club. Las mejoras en la techumbre no modifican la capacidad ni generan nuevas líneas de negocio.

La falta de definición jurídica sobre la concesión impide calcular la plusvalía del suelo ni el retorno de la inversión. El Racing compite en Segunda División con una estructura de ingresos limitada. La remodelación integral del estadio, valorada en estudios preliminares según diversas informaciones en más de 50 millones de euros, sigue sin financiación ni licitación. El Ayuntamiento no ha presentado ningún estudio de viabilidad.

La pelota sigue en el tejado del consistorio. La alcaldesa ya anunció en enero el estudio de la concesión. Tres meses después, el expediente no ha avanzado. El PRC exige plazos concretos. La respuesta municipal evita compromisos. El Racing aguarda sin capacidad de presión.

El Racing deberá navegar otra temporada con el estadio actual. La presión sobre el Ayuntamiento crece, pero la concesión sigue en fase embrionaria. Mientras no se desbloquee el estudio técnico-jurídico, el Nuevo Sardinero no pasará de ser una promesa electoral recurrente.