Adidas bate récord de ingresos en 2025 apostando por clubes medianos mientras arriesga perder la Champions League y Alemania

La marca alemana rompe con su modelo de concentración en élite y amplía su cartera con acuerdos en Serie A, Ligue 1 y selecciones de segundo nivel para diversificar ingresos y presencia global

Adidas ha registrado un récord de ingresos en 2025 y lo ha hecho con una estrategia que rompe con su modelo histórico de concentración en los contratos de mayor visibilidad. La marca alemana, que durante décadas centró su inversión en fútbol en clubes como el Real Madrid, el Bayern de Múnich y el Manchester United, ha girado hacia una política de expansión en volumen: más acuerdos, con clubes y selecciones de menor rango, distribuidos en más mercados.

De la élite al volumen: Lens, Lecce, Como y selecciones emergentes

Los nuevos acuerdos firmados por Adidas ilustran el cambio de orientación. En la Serie A, la marca ha cerrado contratos con el US Lecce y el Como, dos clubes alejados del primer escalón europeo pero con proyección comercial en sus mercados locales. En la Ligue 1, el RC Lens, con su masa social fiel y su identidad visual reconocible (la camiseta de franjas rojas y amarillas que comparte cromática con varios de los nuevos acuerdos), suma a la cartera francesa.

En el ámbito de selecciones, Adidas ha firmado con Polonia, Ucrania y Curazao, ampliando su presencia en mercados del este de Europa y el Caribe. Estos contratos tienen un coste de patrocinio notablemente inferior al de las grandes selecciones, pero generan ventas de camisetas en mercados con alta identificación nacional y costes de producción y marketing proporcionalmente menores.

El riesgo: perder el balón de la Champions League y la selección alemana

El giro estratégico no está exento de riesgos en el extremo alto del mercado. Adidas afronta la posibilidad de perder dos de sus contratos más emblemáticos: el suministro del balón oficial de la UEFA Champions League y el acuerdo con la selección alemana, uno de los más antiguos y rentables en la historia del patrocinio deportivo. La pérdida de ambos contratos supondría un impacto simbólico considerable, aunque la marca ha demostrado con sus resultados de 2025 que su modelo de ingresos ya no depende en exclusiva de esos activos de primer nivel.

El argumento financiero detrás del cambio

La lógica económica del nuevo modelo es clara. Los contratos con los grandes clubes europeos han alcanzado valoraciones que comprimen los márgenes de rentabilidad para la marca patrocinadora. El Real Madrid o el Bayern negocian desde una posición de fortaleza que obliga a Adidas a pagar cantidades elevadas por una visibilidad que comparte con múltiples patrocinadores simultáneos. Los clubes medianos, en cambio, ofrecen exclusividad de categoría en su mercado local, costes de acuerdo inferiores y un margen comercial mayor por euro invertido.

La diversificación de cartera reduce además la dependencia de un solo contrato de alto riesgo. Si Adidas pierde el acuerdo con Alemania o el balón de la Champions, el impacto sobre el total de su negocio de fútbol es ahora menor que hace cinco años, cuando esos contratos concentraban una parte desproporcionada de su visibilidad en el deporte.